Sin el Kun, el City se impuso con lo justo ante el Bournemouth

Sin el Kun, el City se impuso con lo justo ante el Bournemouth

El conjunto Ciudadano ganó 2 a 1 sin el argentino Sergio Agüero, lesionado, y se acomodó de la mejor manera en el segundo puesto, sabiendo que el Liverpool ya es el campeón del fútbol inglés.

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Se le hace larga y pesada la Premier al City, al que cada vez le cuesta más encontrar incentivos. Le quedan dos jornadas para pasar página de una liga que se le escapó pronto, aunque a su favor hay que reconocerle su compromiso por competir. También frente a un buen Bournemouth que no se rinde en su intento por esquivar el descenso. Sin embargo, no pudo sacar un solo punto de una cancha en la que hizo méritos para negarle el triunfo al inquilino del Etihad (2-1).

Fue un once de circunstancias el del City, prueba manifiesta de que a Guardiola le preocupa sobre todo que su equipo llegue fresco a Wembley. Se quedó en papel mojado esa tesis que dice que el encuentro más importante siempre es el siguiente. Al cuadro de Manchester le estorbó enfrentarse al Bournemouth, más atento a no asumir riesgos ante la cita ante el Arsenal en la FA Cup. Por eso el catalán le dio un respiro necesario a Laporte, Rodri, De Bruyne, Sterling y Mahrez.

Tanto genio en el banco invitó al Bournemouth a no arrugarse en el Etihad, ni siquiera tras el tanto soberbio de Silva. Se empeñó el canario en irse y da la sensación de haberse precipitado porque su juego no ha caducado ni se ha quedado desfasado. Interpreta el espacio como nadie más y no se pone nervioso, menos ahora que ha decidido despedirse por la puerta grande. Tiene una zurda prodigiosa, infalible para Ramsdale en un libre directo que descorchó un choque incómodo.

Más que nada porque el Bournemouth no claudicó, espabilado por King y Solanke. Dos jugadores al sostén de un equipo que mereció el empate en el primer tiempo. Apenas cometió errores pero le castigó la falta de tino, una losa tremenda para cualquiera que pisa el Etihad. Ederson y la madera rechazaron un gran intento de Stanislas y Otamendi sacó bajo palos un remate de Solanke. El City no perdonó: resolvió Gabriel Jesus en un zigzag y el 2-0 puso ya mucha tierra de por medio.

Le dio tranquilidad a Guardiola, que aprovechó la renta frente al Bournemouth para seguir con sus pruebas. Entró Eric Garcia, esta vez como lateral diestro, puede que una instrucción de Pep para demostrarle que va a tener hueco donde sea. El conjunto de Howe no tiró la toalla, negado por un fuera de juego milimétrico de King que evito el 2-1. Mereció mucho más en el Etihad ante un City contemplativo, un tanto pasivo o con la cabeza en otra parte, probablemente en Londres.

Entró el VAR en Manchester para desdecir al árbitro, que se equivocó al señalar un penalti sobre Gabriel Jesus. No apretó demasiado más el City, conforme con un triunfo que peligró porque no se apagó el Bournemouth. Una jugada de contragolpe en la que quedó desnuda la defensa, incapaz de frenar el pase de Wilson a Brooks. Le metió el miedo en el cuerpo el equipo de Howe, que se fue de Manchester con una derrota injusta. Mereció el empate. Pero el fútbol es así.

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