Todos los caminos conducen a Jeddah
Desde hace varios días, Jeddah, su puerto y su aeropuerto viven al ritmo del Dakar. Los pilotos y copilotos, precedidos o acompañados por sus equipos de asistencia acuden desde ayer por la mañana a los muelles para recuperar sus vehículos.
La separación se ha prolongado más de dos meses en el caso de los sudamericanos, cuyos coches, motos y quads embarcaron en tres cargueros que zarparon desde Lima, Santiago y Buenos Aires.
El mayor cargamento ha navegado una decena de días desde Marsella a bordo del Jolly Paladio, con el conjunto de vehículos europeos (de la carrera, asistencia y organización). Parte de los competidores asiáticos y sudafricanos se han decantado por la vía aérea y han podido realizar los trámites aduaneros en el aeropuerto, mientras que los más cercanos a los países del golfo Arábigo han empezado su viaje por carretera rumbo a Jeddah.
Precisamente en el parque de descarga situado en el paseo marítimo cerca del Dakar Village es donde han ubicados los vehículos a la espera de ponerse manos a la obra.