ver más

La odisea de Celia Tejerina para conquistar la medalla de plata

La mendocina, en un mano a mano con MDZ, reveló su peor momento en Lima 2019 y todo lo que tuvo que sortear para llegar al podio en los Juegos Panamericanos. Un ejemplo de superación y profesionalismo que pone al deporte mendocino en los más alto. 

Su nombre es Celia Tejerina. Tiene 25 años, estudia para Contador Público en la UNCuyo y es la única mujer que representa a la Argentina en windsurf. Actuó en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y tuvo una enorme perfomance en los Panamericanos de Lima 2019. 

Comenzó sus primeros pasos en este deporte a los 14 años y fue gracias a un proyecto impulsado por la Nación para los Juegos Olímpicos Juveniles de Singapur 2010. Viene de familia de andinistas y en su adolescencia fue en dónde se enamoró del windsurf y, desde ese momento, entrena sin descanso. 

La atleta mendocina, en un mano a mano con MDZ, reveló su peor momento en Lima 2019 y todo lo que tuvo que sortear para llegar al podio en los Juegos Panamericanos. 

"Para nosotros los Panamericanos tienen una enorme importancia. En primer lugar están los Juegos Olímpicos y en segundo posición vienen los Panamericanos. Tenemos mundiales todos los años, pero para mí Toronto 2015 fue lo más. En esta oportunidad quedé cuarta, a dos puntos de diferencia con el líder ya que perdí, en el último día,  la regata definitoria. Fue un duro golpe pero crecí muchísimo. Tenía muy cerca los selectivos para Río, así que tomé fuerzas porque uno se tiene que recuperar rápido para alcanzar la próxima meta. Después de Río paré de entrenar y el año pasado hice una gira que me sirvió mucho y se notó en el resultado", expresó Tejerina. 

Celia Tejerina con su  medalla de plata

Celia habló del poco apoyo que recibe desde el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo: "Tenemos muy poco apoyo del ENARD y son esos momentos que te exige mucho de vos para salir adelante. Decís "ok, no tengo respaldo" y tenés que sacar fuerzas de donde sea.  En esos momentos se pone duro y a veces pensás en dejar. Cuando hago una gira trato de hacer lo más gasolera posible. Por suerte tengo una familia que me apoya y eso es un gran respiro. Tambaleás siempre cuando esto pasa, pero si uno lo busca pasa un milagro que te salva. Lo que no te mata te fortalece". 

Celia Tejerina medalla olímpica

Su odisea en los Panamericanos de Lima: "Mi propuesta era disfrutar y entrené mucho en Paracas, donde competíamos, para conocer bien el lugar. Los primeros tres días fui primera pero en el cuarto día rompí el equipo y perdí dos regatas. Fue duro y pasé a estar segunda. No había margen de error, no podía perder otra regata, pero esto es lo lindo del deporte: sortear las adversidades. Me relajé, respiré profundo y seguí. Tenemos una tabla y la vela. En la tabla se pueden romper tres cosas, yo rompí una de esas tres y en la vela se puede romper casi todo. A nosotros nos miden los equipos antes de empezar el torneo. Cuando tuve el problema cambie todo en el agua porque tenía el repuesto. Me pasaron muchas cosas en la cabeza: lo tuve que tomar con calma y empezar a hacer lo que se podía", relató Celia. 

El verdadero significado de la medalla de plata para Celia: "Para el deporte, esto nos dará un gran respaldo ya que veníamos  con poco apoyo y en Vela fuimos de los mejores en el equipo. Conseguimos oro y plata, algo que nunca pasó. Espero que esto nos ayude en nuestro camino a Tokio 2020. Me escribieron muchos niños y creo que algunos pueden soñar mirando lo que hago. Es difícil pensar que soy una referente, pero recibí mensajes de los nenes que tengo de alumnos y es lo más lindo. Ellos me motivan para seguir". 

Tejerina evaluó la actuación de los mendocinos en los Panamericanos: "Tengo una relación especial con Macarena Sans (plata en handball) y con los chicos de remo (oro y plata). Con ellos tenía más contacto y sabía de sus rendimientos. Creo que los mendocinos hicimos una muy buena actuación en Lima. Algunos no estaban contentos con sus rendimientos, pero sé que dieron lo mejor. La delegación argentina hizo historia porque nuestros deportistas mostraron una enorme mejora". 

Polémica por las chicas de basquet: "Me muero si me pasa lo mismo. Mi deporte es individual y somos más 'independientes'. Yo hago todo, obviamente  cuento con la ayuda de mi entrenador. Me cuesta un montón ponerme en el lugar de las chicas. Si superaron esto habla mucho de lo que son como personas y como deportistas". 

El deportista, cuando le va mal, es muy duro con uno mismo. Es fundamental el apoyo familiar en ese momento.

El motivo para practicar windsurf: "El windsurf es un deporte individual, pero que genera muchos amigos. Es tener contacto con la naturaleza para respetarla y cuidarla. Cuando hacés windsurf estás expuesta a todo y eso te lleva a tener una fortaleza mental para aprender del clima y la corriente de agua. Te da muchas herramientas a nivel personal. Cada 'cancha' es distinta y eso lo hace dinámico y todo el tiempo tener que estar pensando. Es un juego de ajedrez". 

El futuro de Celia: "Se viene Tokio 2020. No estoy clasificada pero tengo dos oportunidades: en septiembre en el Mundial que entrega ocho plazas y, si no logro el objetivo, tengo el Sudamericano en febrero del año que viene en Mar del Plata. Estoy en un momento deportivo muy bueno y espero que no se corte para disfrutar de los logros. Uno tiene que lidiar con el fracaso y con ayuda de la familia y amigos se supera. La vida de un windsurfista es aproximadamente hasta los 35 años. Estoy estudiando, veo otro lado de mí que no es este deporte. Me gusta la docencia y verme transmitiendo mis conocimientos. Pero ahora voy paso a paso en mi carrera deportiva". 

El momento de los agradecimientos 

Un ejemplo de superación y profesionalismo que pone al deporte mendocino en los más alto. Eso es Celia Tejerina, una atleta que ante las adversidades busca su mejor versión para superar cualquier cosa.