La sequía de goles fue lo más apuntado en el Lobo
Las caras largas lo decían todo. El vestuario del Mensana culminó la rueda inicial de la Primera Nacional con bronca y frustración, pero no solamente por el 0-3 recibido en el Legrotaglie, sino porque en un balance general la falta de gol y la juventud terminaron atentando contra los partidos y los objetivos del Lobo.
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Uno de los que puntualizó en la falta de gol fue el capitán Leandro Aguirre: “Tenemos que hacer una autocrítica y saber que generamos pero no terminamos bien las jugadas. Nos falta gol y hay que corregir los detalles para poder convertir”.
En el torneo el Lobo es uno de los equipos que menos tantos a favor posee y eso le ha costado varios partidos. En consecuencia esa sequía de goles no solamente perjudicó al equipo en los resultados sino también dilapidó las posibilidades de clasificar a la próxima Copa Argentina.
“Es evidente que nos cuesta hacer los goles. De local lo que ganamos lo hicimos generando muchas situaciones para poder convertir y en esta categoría los partidos se definen por detalles y aunque hubieron rivales que no nos superaron, nos convirtieron y se hizo difícil”, señaló Iván Ramírez.
Otro que marcó la escasez de conquistas fue el arquero Tomás Marchiori: “Somos conscientes que nos costó lastimar en ofensiva y en este torneo se paga caro. Hay que descansar la cabeza para recuperarnos y empezar bien la segunda ronda”.
Por su parte Ignacio Morales, uno de los jugadores más jóvenes y que ha sido el delantero titular gran parte del torneo, brindó su opinión: “Nos faltó terminar las jugadas, es algo que nos costó todo el torneo y es por eso que no tenemos tantos goles. Ahora que descansar y en pretemporada tenemos que corregir eso”.
“A los delanteros se nos carga con una mochila y más porque los jugadores que se fueron dejaron la vara muy alta y además uno sabe que no está rindiendo de la mejor manera”, expresó Nacho Morales.