Alaníz: "Siempre tuve plena confianza en Viola"
El Lechuga no la estaba pasando nada bien. Durante los primeros 45 minutos estaba confuso, casi incrédulo de cómo estaba jugando su equipo. Demasiadas imprecisiones, falta de ideas y horrores defensivos. La actuación del Lobo llegó a ser tan pobre que el DT pasó a fastidiarse y a reprocharles a los jugadores desde el corralito.

Luego en el complemento la cosa cambió. Gimnasia tomó el control del partido y con actitud fue a buscar el empate y luego la victoria ante un Cipolletti que se replegó bastante. Esto le dio mayor tranquilidad a Dario Alaniz, que obviamente sufrió los nervios del final y durante los penales. Su desahogo posterior estuvo en sintonía con toda la gente Blanquinegra, que ya palpita la final contra Mitre de Santiago del Estero.

A la salida de los vestuarios, además de los periodistas lo esperaban algunos hinchas que lo ovacionaron "Estoy feliz, pero el reconocimiento tendría que ser para los jugadores. Todavía no ganamos nada, solamente alcanzamos un pequeño objetivo que es llegar a la final", fueron las primeras palabras del Lechuga.
En cuanto al desarrollo del partido, el técnico analizó: "Nosotros planteamos una situación de juego y con el gol tempranero tuvimos que cambiar. Después nos pusimos nerviosos, tuvimos errores infantiles y en buena hora terminó el primer tiempo porque si terminábamos abajo 2 a 0 iba a estar bien".
"En el entretiempo pusimos paños fríos y los muchachos salieron a jugar de otra manera".
Claro que Alaniz no ahorró elogios para con Ezequiel Viola: " Tenemos plena confianza en él. Sabemos que es un gran arquero y un gran atajador de penales. En la semana decíamos un chiste de que nos íbamos a hacer un gol en contra para no darle el gusto a Alasia".
"Viola se merece esto porque además es un gran ser humano. Ojala se meta en el corazón de los hinchas porque ahora les dio una alegría enorme a todos. Varios hinchas llegaron a criticarlo injustamente", culminó el técnico del Lobo.

