Herrmann valoró a los jóvenes de la Selección
Walter Herrmann, integrante del seleccionado argentino campeón olímpico en Atenas 2004, resaltó que comparar a los actuales componentes del equipo nacional con los emblemas de la Generación Dorada del básquetbol albiceleste "es injusto"
"Comparar a estos jóvenes con la Generación Dorada es injusto. Ellos están haciendo su camino y van bien", sostuvo el ala pivote santafesino, refuerzo de Obras Basket para la temporada 2016-2017
Herrmann integró el conjunto argentino que alcanzó la cima de rendimiento en Atenas 2004, cuando ganó la medalla de oro tras derrotar en la final a Italia (84-69).
"Cuando nos tocó ser campeones olímpicos a nosotros, estábamos todos en el pico de nuestro rendimiento individual cada uno, espléndidos físicamente, con jugadores con altura", describió el jugador nacido en Venado Tuerto hace 37 años.
Herrmann remarcó que un plantel que mostró exponentes de la jerarquía de Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Juan Ignacio 'Pepe' Sánchez o Alejandro Montecchia, entre otros, es "muy difícil que se repita".
"No tengo dudas de que hay futuro en el deporte. Muchos chicos jóvenes pasaron en este mercado a la NBA", dijo Herrmann a Télam, en relación a las situaciones que experimentaron en este último período jugadores como Nicolás Brussino, Patricio Garino o Nicolás Laprovíttola, entre otros.
"Como todo proceso nuevo hay que darle tiempo. Y estoy convencido de que el argentino mejora mucho en Europa o en la NBA. Me pasó a mí y a todos", sostuvo el alero que vistió las camisetas de Charlotte Bobcats (2006-2007) y Detroit Pistons (2007-2009)
"Más allá de que juegues muchos minutos o no allá (en la NBA) evolucionás o te pasan por arriba", bromeó.
En relación a la reciente performance del equipo argentino en los Juegos Olímpicos de Río, eliminado en cuartos de final por los Estados Unidos (78-105), el ala pivote admitió que "no podría haber estado" en el equipo albiceleste que dirigió el bahiense Sergio Hernández en la reciente competencia olímpica.
"Por mi forma de juego yo necesitaba descansar físicamente. Capaz que si iba, me perjudicaba en ese aspecto y a los chicos no tanto", confesó Herrmann.
"Viéndolo por televisión me dieron ganas de jugar pero para esto tenía que entrenarme durante un largo tiempo", sentenció el santafesino.
Y con respecto a la relación que mantiene hoy con el DT Rubén Magnano, con quien se había enemistado tras la conquista en Atenas 2004, el jugador minimizó las 'chispas' y dijo: "Con (Rubén) Magnano no volví a hablar nunca más. Quizás cuando declaré que 'no lo podía ver ni en figuritas' no fue tan fuerte; sonó más fuerte cuando lo leyeron", indicó.

