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Almirón se calentó con Milito y fue durísimo

El DT de Lanús se enojó con su sucesor en la dirección técnica de Independiente y le advirtió que se van a ver "cara a cara".

 El entrenador de Lanús, Jorge Almirón, se enojó con su sucesor en la dirección técnica de Independiente, Gabriel Milito, y le advirtió que se van a ver "cara a cara", además de acusarlo de "mariconear" en el final del encuentro al "hablarle" al delantero 'granate' Lautaro Acosta.

"Los técnicos no podemos meternos porque los que juegan son los futbolistas y cuando están calientes menos, pero además hay que respetar a los rivales y no 'mariconear' como hizo Milito. Por eso ya nos vamos a ver cara a cara", disparó el técnico de Lanús.

"Es que dentro de una serie pareja Independiente ganó bien, porque esencialmente la diferencia la hizo allá. Por eso no me gustó que Milito increpe a Acosta, ya que nosotros debemos ser respetuosos de los rivales", remarcó Almirón.


Con tanta o más dureza se expresó el ayudante de campo de Almirón, el ex lateral derecho de River Plate Pablo Ricchetti, quien en su cuenta de twitter descerrajó: "Cuando un técnico le falta el respeto al rival, sea quien sea, traspasa una línea. De ahí no se vuelve, aunque nos la demos de buena gente".


En cuanto a lo estrictamente futbolístico, pese a la eliminación el entrenador de Lanús sostuvo que la imagen de su equipo "fue buena, aunque el arbitraje de esta noche (del paraguayo Enrique Cáceres) no estuvo a la altura. Pero nosotros, más allá de los tres goles de desventaja, nunca nos volvimos locos ni perdimos la cabeza".

"Y personalmente viví una linda sensación de volver a este estadio y que viniera toda la gente del club a saludarme. Por eso estoy agradecido a la institución que me albergó en su momento y solamente me queda felicitarlos por la clasificación", amplió respecto de su retorno al Libertadores de América.

Las versiones sobre lo ocurrido al final del juego y el origen de las mismas indicaban, según fuentes del equipo local, que Acosta había salivado a Milito, aunque desde el vestuario de enfrente puntualizaron que la reacción del "Laucha" se debió a que desde el banco del dueño de casa le arrojaron una botella. Al final, la sangre no llegó al río.