Almirón se calentó con Milito y fue durísimo
El entrenador de Lanús, Jorge Almirón, se enojó con su sucesor en la dirección técnica de Independiente, Gabriel Milito, y le advirtió que se van a ver "cara a cara", además de acusarlo de "mariconear" en el final del encuentro al "hablarle" al delantero 'granate' Lautaro Acosta.
"Es que dentro de una serie pareja Independiente ganó bien, porque esencialmente la diferencia la hizo allá. Por eso no me gustó que Milito increpe a Acosta, ya que nosotros debemos ser respetuosos de los rivales", remarcó Almirón.
%uD83D%uDCAC Almirón: "A mi me gusta que respeten a mis jugadores, yo respeto a los rivales". pic.twitter.com/gRezmQeCcy
- Club Atlético Lanús (@clublanus) 15 de septiembre de 2016
Con tanta o más dureza se expresó el ayudante de campo de Almirón, el ex lateral derecho de River Plate Pablo Ricchetti, quien en su cuenta de twitter descerrajó: "Cuando un técnico le falta el respeto al rival, sea quien sea, traspasa una línea. De ahí no se vuelve, aunque nos la demos de buena gente".
Cuando un técnico le falta el respeto al rival, sea quien sea, traspasa una línea. De ahí no se vuelve, aunque nos la demos de buena gente.- Pablo Ricchetti (@RicchettiPablo) 15 de septiembre de 2016
En cuanto a lo estrictamente futbolístico, pese a la eliminación el entrenador de Lanús sostuvo que la imagen de su equipo "fue buena, aunque el arbitraje de esta noche (del paraguayo Enrique Cáceres) no estuvo a la altura. Pero nosotros, más allá de los tres goles de desventaja, nunca nos volvimos locos ni perdimos la cabeza".
"Y personalmente viví una linda sensación de volver a este estadio y que viniera toda la gente del club a saludarme. Por eso estoy agradecido a la institución que me albergó en su momento y solamente me queda felicitarlos por la clasificación", amplió respecto de su retorno al Libertadores de América.
Las versiones sobre lo ocurrido al final del juego y el origen de las mismas indicaban, según fuentes del equipo local, que Acosta había salivado a Milito, aunque desde el vestuario de enfrente puntualizaron que la reacción del "Laucha" se debió a que desde el banco del dueño de casa le arrojaron una botella. Al final, la sangre no llegó al río.
