Del Potro, el gran mentiroso argentino
Dicen por ahí que los fracasos son oportunidades que se nos presentan. Del Potro sabía de qué se trataba, pero prefirió mentirnos a todos. Por suerte, la verdad salió a la luz en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Delpo viene preparando este engaño desde hace tiempo y no nos dimos cuenta. Su mentira estuvo rodeada de estas frases:
- "He pasado semanas y meses complicados, con días tristes y negros, con poca luz en el camino debido a mi lesión grave en la muñeca".
- "Estoy acostumbrándome a vivir con dolor. La paciencia que hay que tener es muy grande. No todos aguantarían. Pero es difícil ser paciente",
-
"Si debo volverme a operar, abandono el tenis"
- "Ojalá no pierda demasiado rápido ante Djokovic"
Bravo Delpo, nos mentiste tan bien. Vos sabías de tu preparación, sabías que tenés unos huevos enormes para enfrentar miles y miles de obstáculos, sabías de tu derecha mortal y aún así te diste el lujo de ponernos a prueba cada partido que te tocó jugar esta semana.
Pero te prometo no caer nunca más, juro que no vuelvo a dudar de tu entrega y capacidad para jugar un tenis perfecto. No voy a decir otra vez "El cuadro que le tocó es el peor de todos" o "Mirá contra quién juega, seguro pierde en media hora".
Estás en un nivel tan alto que nadie estará en tu contra. Todos estaremos ahí, en una cancha o frente a un televisor, para ver cómo la Torre de Tandil hace historia en el deporte argentino.
Medalla de plata... qué de plata, de oro para el maestro del engaño.
Bravo Delpo, seguí así, mentime que me gusta.