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La ANFP de Chile tiene nuevo presidente
Arturo Salah fue elegido como el nuevo presidente de la Asociación de Fútbol de Chile en reemplazo de Sergio Jadue, investigado por la justicia estadounidense.
El ex futbolista y entrenador Arturo Salah fue elegido hoy como el nuevo presidente de la Asociación de Fútbol de Chile (ANFP) en reemplazo de Sergio Jadue, quien dejó su cargo tras verse involucrado en las investigaciones de la justicia estadounidense.
— ANFP Chile (@ANFPChile) enero 4, 2016
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Una de las primeras tareas de Salah será abordar la continuidad al frente de la selección del técnico argentino Jorge Sampaoli, quien ha deslizado la posibilidad de dejar a la "Roja" a raíz de discrepancias con la ANFP.
La conversación con el estratega del combinado nacional "es la más importante (...) Es una prioridad", dijo Salah en la rueda de prensa tras su cómoda victoria con 28 votos frente a 16 de su rival Pablo Milad, en una elección en la que se registraron cuatro abstenciones.
En los comicios sufragaron los 16 clubes de Primera A, cuyos votos valen el doble, y los 16 de la Primera B, que representan un voto por cada club.
"Es un tremendo desafío que nos compromete a enfrentarlo y a asesorarnos con los mejores hombres en distintas materias (…) para devolver la credibilidad de la actividad", agregó el flamante presidente del fútbol chileno, un ingeniero civil de 66 años.
Amigo de Manuel Pellegrini, el actual técnico del Manchester City, Salah no es un desconocido en la actividad. Al contrario, ha pasado por todos los estamentos al que pueda aspirar un deportista.
El nuevo presidente del fútbol local se inició como jugador en el Audax Italiano y alcanzó notoriedad como delantero en la Universidad de Chile (la "U"), al que llegó entrenar más tarde ya retirado como futbolista profesional.
También fue técnico de la selección mayor y de Colo Colo, equipo del que además fue recientemente uno de sus dirigentes a cargo de "Blanco y Negro", la administradora del club.
"Si bien estamos en un momento traumático, estamos en una oportunidad para construir una nueva institucionalidad y una nueva etapa, para ser un gobierno que sea realmente respetado por toda la sociedad chilena", declaró Salah, quien fue también subsecretario de Chile Deportes durante el gobierno del presidente socialdemócrata Ricardo Lagos (2000-2006).
"Es un desafío muy difícil, muy complejo, y espero que todos estemos muy involucrados", pidió el nuevo hombre fuerte de la ANFP, quien liderará el organismo por los próximos tres años, hasta completar el período que dejó escandalosamente Jadue en noviembre pasado. Tras su salida, lo sucedió interinamente Jaime Baeza.
"No es un momento de alegría, de celebración. Es un momento de pena. No es el momento de celebrar. Es el momento de desafiarnos a hacer un nuevo fútbol profesional", subrayó la nueva autoridad la situación que vive la actividad.
En lo inmediato, el más grande de los desafíos de Salah es convencer a Sampaoli para que continúe al frente de la selección nacional de cara a las eliminatorias del Mundial de Rusia 2018.
El estratega, que hizo historia al conseguir por primera vez para Chile la Copa América, está molesto después de que hace algunas semanas se revelaran a través de la prensa detalles de su millonario contrato con la ANFP.
"Son todos golpes bajos, cuando firmé un contrato lo firmé a nivel confidencial", declaró entonces el entrenador, que culpó al ente rector del fútbol local de las filtraciones.
Según las revelaciones, Sampaoli y su cuerpo técnico recibieron unos seis millones de dólares como premio por ganar el trofeo continental, el cual fue pagado en cuentas de un paraíso fiscal.
"Es un tremendo desafío que nos compromete a enfrentarlo y a asesorarnos con los mejores hombres en distintas materias (…) para devolver la credibilidad de la actividad", agregó el flamante presidente del fútbol chileno, un ingeniero civil de 66 años.
Amigo de Manuel Pellegrini, el actual técnico del Manchester City, Salah no es un desconocido en la actividad. Al contrario, ha pasado por todos los estamentos al que pueda aspirar un deportista.
El nuevo presidente del fútbol local se inició como jugador en el Audax Italiano y alcanzó notoriedad como delantero en la Universidad de Chile (la "U"), al que llegó entrenar más tarde ya retirado como futbolista profesional.
También fue técnico de la selección mayor y de Colo Colo, equipo del que además fue recientemente uno de sus dirigentes a cargo de "Blanco y Negro", la administradora del club.
"Si bien estamos en un momento traumático, estamos en una oportunidad para construir una nueva institucionalidad y una nueva etapa, para ser un gobierno que sea realmente respetado por toda la sociedad chilena", declaró Salah, quien fue también subsecretario de Chile Deportes durante el gobierno del presidente socialdemócrata Ricardo Lagos (2000-2006).
"Es un desafío muy difícil, muy complejo, y espero que todos estemos muy involucrados", pidió el nuevo hombre fuerte de la ANFP, quien liderará el organismo por los próximos tres años, hasta completar el período que dejó escandalosamente Jadue en noviembre pasado. Tras su salida, lo sucedió interinamente Jaime Baeza.
"No es un momento de alegría, de celebración. Es un momento de pena. No es el momento de celebrar. Es el momento de desafiarnos a hacer un nuevo fútbol profesional", subrayó la nueva autoridad la situación que vive la actividad.
En lo inmediato, el más grande de los desafíos de Salah es convencer a Sampaoli para que continúe al frente de la selección nacional de cara a las eliminatorias del Mundial de Rusia 2018.
El estratega, que hizo historia al conseguir por primera vez para Chile la Copa América, está molesto después de que hace algunas semanas se revelaran a través de la prensa detalles de su millonario contrato con la ANFP.
"Son todos golpes bajos, cuando firmé un contrato lo firmé a nivel confidencial", declaró entonces el entrenador, que culpó al ente rector del fútbol local de las filtraciones.
Según las revelaciones, Sampaoli y su cuerpo técnico recibieron unos seis millones de dólares como premio por ganar el trofeo continental, el cual fue pagado en cuentas de un paraíso fiscal.