Algo se quebró
Se veía venir, como aquella tarde de 2006. En esa oportunidad debutaba de local Godoy Cruz en Primera División, ante Arsenal de Sarandí por la segunda fecha del Torneo Apertura. El partido fue suspendido en el primer tiempo por incidentes entre la barra del Tomba y la Policía. La primera imagen de Godoy Cruz en Mendoza y en la máxima categoría era lamentable.
Luego, con el correr de los años, fueron apareciendo esporádicamente algunos hechos de violencia dentro del estadio que no concluyeron en catástrofes. Hasta hoy.
Más de 600 hinchas de Godoy Cruz se congregaron en la Plaza de Godoy Cruz y pidieron la salida de Gabriel Heinze en un notable repudio, además, al presidente José Mansur. Desde el sábado por la tarde noche la cuestión no olía bien y más aun cuando un sector de la parcialidad decidió dialogar con miembros del plantel y ningún jugador accedió a hacerlo.
Ya en domingo, el plantel fue recibido en su arribo al Malvinas Argentinas entre piedras y cánticos ofensivos. La Policía de Mendoza actuó en las adyacencias y posteriormente se desató la furia. Piedras, gases, insultos. Lo de siempre.

Sobre los 25 minutos del primer tiempo, Sebastián Saja, arquero de Racing, salió corriendo hacia la mitad de la cancha producto de una cantidad enorme de proyectiles que bajaban desde la popular sur. La decisión estaba tomada por los delincuentes, como aquella tarde de 2006.
Una vez más, la relación entre los popes de la barra del Tomba y la dirigencia de Godoy Cruz, - en especial José Mansur, que es quien toma las decisiones de manera casi monárquica por calle Balcarce - se había quebrado. Intereses podrían existir miles y, tal vez, nunca terminemos de descubrir todos estos que ligan a estos dos sectores.
Lo cierto es que, más allá de los culpables, Godoy Cruz Antonio Tomba, institución, vuelve a mostrarle a la sociedad argentina y en especial al fútbol de nuestro país una imagen desastrosa. Una cara que inevitablemente nos atrasa como seres humanos.
Este hecho premeditado, estudiado por un sector de hinchas que sabía a qué iba hoy a la cancha, está lejos de tratarse de una cuestión futbolística o exclusiva por la figura de Gabriel Heinze. Tantísimas veces los números en la tabla de posiciones marcaron campañas mucho más flojas y en ninguno de los casos el desenlace se pareció a este. Esto va más allá, y con un solo perjudicado: el Club Godoy Cruz.

