Sacheri a MDZ: "Si sigue como viene, cada vez será peor"
Eduardo Sacheri es un amante del fútbol como pocos. Profesor de historia y escritor, su figura tomó popularidad cuando Alejandro Apo empezó a leer sus cuentos en la radio. Y saltó a la fama cuando su novela, La pregunta de sus ojos, fue llevada al cine como El secreto de sus ojos y terminó ganando el Oscar a mejor película extranjera.
En su obra se destacan muchos relatos futboleros, por eso en Cambio de Aire, por MDZ Radio, Eduardo Ripari y Roxana Badaloni analizaron con Sacheri el desenlace del Superclásico copero y la situación actual del fútbol argentino.
¿Qué te pareció como espectador y amante del fútbol lo que pasó anoche?
Un bochorno. Un poco más bochornoso de lo que pasa a diario en las canchas, un poco peor porque se veía en todo el mundo, por el contexto del partido, porque varios jugadores terminaron lastimados. Pero los que solemos ir ver fútbol con frecuencia sabemos que esto es una cuestión de grado, no estoy minimizando esto, sino que estoy llamando la atención sobre que la violencia, la intolerancia y la rabia contenida en el fútbol es materia corriente, que ayer explotó un poco peor aún.
¿Qué debe pasar para que sirva como una inflexión en la vida deportiva y social argentina esta muestra de lo que tuvimos ayer en la cancha de Boca?
Primero, sanciones. Por supuesto que lo mejor es apelar a un cambio cultural donde la gente no haga estas cosas, ni las desee ni las festeje, pero mientras que el cambio de esa envergadura se produce, aunque sea el temor de que le hagan daño a tu club (que te clausuren la cancha, te quiten los puntos o te dejen afuera de la Copa, en este caso), me parece que para empezar, debería pasar eso y no la filosofía tradicional del fútbol argentino: "Todo pasa o a los clubes grandes nunca se lo van a hacer", que es el tipo de mensaje que siempre termina predominando.
¿Te llamó la atención de la actitud de los jugadores de Boca, eso de apartarse de los jugadores de River y no intentar protegerlos?
Me parece que los jugadores de Boca se estaban precaviendo de que les caiga a ellos represalia de parte de su propia hinchada, esto de: "ustedes (jugadores) tienen que solidarizarse con nosotros y si nosotros le estábamos haciendo el aguante desde afuera ustedes deberían haber agradecido eso en vez de apañar a los de River", intento ponerme en la cabeza de los jugadores, no es que yo lo suscriba. Sospecho que los jugadores de Boca temieron que en algún momento los violentos de Boca les pasen a ellos la factura, por no entender que en el fondo estaban todos del mismo lado. Me parece que la reacción natural de esos pibes hubiera sido sin dudas proteger a los otros y solidarizarse, pero me parece que en el fondo, ellos saben que pueden ser extorsionados con la pasión, el aguante y el amor a la camiseta y toda esa sanata que puesta en la boca de los violentos es eso, zanata.
En el fútbol conviven historias que a veces a uno lo llevan a acudir a lugares nostalgiosos de lo que uno ha compartido, pero también esto otro. ¿Es una metáfora del ser argentino?
Lo es. El fútbol como un juego que queremos tanto es una puerta de entrada a todo lo profundo, los amores, la memoria, las lealtades que tejiste desde chico con el club, tu viejo, la familia, pero también a lo que tenés más profundamente guardado en el corazón y, si eso que tenés es racismo, ignorancia, brutalidad, violencia, el fútbol lo hace salir a la superficie. Lo interesante desde el discurso público es distinguir una cosa de otra y usar estas situaciones para ver qué es lo que está emergiendo y cómo nos estamos tratando entre nosotros.
¿Vos te has puesto ha pensar cómo serán los partidos de fútbol en el futuro?
Si todo sigue como viene, cada vez será peor, no hay ningún elemento de la realidad que haga notar que estamos cambiando. Por eso son necesarias las sanciones, aunque sea que los amedrente que los puedan penalizar, para frenarse. Mientras no seamos capaces de romper con un discurso mediático y público, de que ganar es todo y no "jugar es todo", estamos complicados. Mirá los estúpidos estos del drone de ayer, lograron que hoy todo el día la imagen televisiva por excelencia todo el día fue la del fantasmita de River en la B. Aún, de la manera más perversa los tipos logran su objetivo.