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La fiesta del fútbol volvió a las tribunas

Ayer en el Malvinas se volvió a vivir un espectáculo pleno. Huracán, San Martín y casi 10 mil hinchas le devolvieron la alegría al fútbol local. Videos.

"Fue una fiesta del fútbol mendocino". Javier Villaseca reflejó la sensación que todo futbolero mendocino tuvo ayer cuando apreció las populares y las plateas del Malvinas Argentinas repletas de hinchas. Casi 10000 personas le devolvieron el color a un fútbol local que es gris sin la presencia de las dos hinchadas.

Fue una decisión y una apuesta que partió de la dirigencia de Huracán Las Heras y que rápidamente fue apoyada por la gente de San Martín y la Liga Mendocina. Claro que la única manera de contar con las dos parcialidades era que el Malvinas Argentinas sea el escenario, por lo que los simpatizantes se movilizaron hasta el parque sin importar la distancia ni la hora con tal de exteriorizar el sentimiento.

Nuevamente los cánticos locales fueron replicados de enfrente. Otra vez el "barullo" se sintió en ambas puntas. De nuevo los jugadores visitantes pudieron mirar a su público, saludarlo y festejar con ellos. Imágenes que parecen haber quedado lejos y que parecen ser hasta insólitas, pero que tienen que ser lo más común del fútbol.

Más allá de que el partido fue protagonizado por dos equipos grandes de la provincia, la participación de dos numerosas hinchadas también fue motivo para que varias personalidades del fútbol mendocino se acerquen para rememorar "viejas épocas" donde existía el folclore entre las hinchadas.

Lo más exitoso fue que las dos parcialidades se portaron como corresponde y que el operativo policial fue correcto, dos piezas vitales para que se disfrute de un buen espectáculo. Tanto los hinchas de Huracán Las Heras como los de San Martín, se dedicaron a alentar a sus equipos, a agitar las banderas, a desplegar los telones y a lanzar las típicas gastadas. En un momento el entusiasmo de los hinchas fue tal que cuando se desplegaron los dos telones, los plateístas aplaudieron por esas recordadas postales.

Fue una fiesta y ojalá que esto se replique más seguido y de manera permanente en el futuro, para que el fútbol mendocino recupere todo su color.