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Godoy Cruz despilfarró el semestre

El Tomba, a dos meses del inicio de la temporada, ya no lucha por nada. Afuera de las tres competiciones oficiales. Participá de la encuesta.

Uno imagina que en el planeamiento a principio de temporada, los dirigentes o él presidente de Godoy Cruz se trazan objetivos con respecto a lo que será la participación del equipo en la máxima categoría del fútbol argentino.

Un torneo atípico, sin descensos al menos hasta diciembre de 2015. ¿Cuál debería haber sido el objetivo? Ya es tarde para conjeturar sobre si las incorporaciones estuvieron o no a la altura de las circunstancias. O si con las salidas de varios jugadores y la llegada de otros, el Tomba quedó en el debe desde lo futbolístico. Ni hablar de la desprolija salida de Jorge Almirón y la llegada repentina de Carlos Mayor.

¿Cuál es el incentivo hoy, tanto del hincha como de los jugadores? En dos meses, Godoy Cruz quedó afuera de toda competencia y no de la mejor manera. Recordamos: eliminado en la primera ronda de la Copa Argentina ante Defensa y Justicia, un recién ascendido a Primera. Fuera de la Copa Sudamericana en el primer cruce, ante River, demostrando una inferioridad notable ante el mejor equipo de la Argentina. Y como si fuera poco, aislado de la lucha por el campeonato local cuando falta más de medio torneo para su finalización.

Está de más decir que las cosas no se hicieron bien, o mejor dicho, se hicieron mal. No es casualidad estar fuera de tres competencias cuando el año futbolístico está en pañales.

Una frase echa, pero que le calza a la perfección a este equipo de la segunda mitad del año: plantel corto. Ni más, ni menos.

El campeonar en alguna de las competiciones tal vez no pase hoy por la mente de la dirigencia. Tendrán o tendrá sus razones José Mansur. Después de tantos años jugando en la elite es necesario dar el golpe. Repito: por ahí no será el momento de tomar esa determinación. Lo que sí es primordial, es dar pelea. Y Godoy Cruz no lo hizo en ningún momento.

Desde lo numérico y el descenso, el conjunto mendocino no tiene la soga al cuello, pero dentro de un año será otro cantar si la planificación continúa por la misma senda.