El Godoy Cruz del "palo a palo"
Generalmente las Copas del Mundo marcan el camino. En ediciones pasadas no muy alejadas en el tiempo, antes de Brasil 2014, el fútbol se volvió especulativo y de bajas producciones futbolísticas. Esto, en gran forma, se refleja en las ligas locales. Hoy, y luego de la última cita mundialista, la forma de jugar parece haber cambiado. Además, en Argentina, se suma la falta de descensos y los entrenadores jóvenes que intentan un espectáculo mucho más atractivo para los ojos del espectador.
Godoy Cruz avanza por ese camino, el del "palo a palo". Pero como en toda fórmula táctica, es imprescindible el equilibrio y no la descompensación. El Tomba recibió 11 goles y marcó la misma cantidad en los últimos cuatro partidos. Acumuló cinco puntos sobre un total de 12. Los números hablan y lo dejan relegado en la tabla de posiciones.
Es evidente que ofensinvamente el equipo responde. Tiene 18 goles en el torneo, de los cuales el 50% lo marcaron entre Rubén Ramírez y Jaime Ayoví. Para el público neutral, el verdadero neutral, mirar al equipo de Carlos Mayor debe ser un elixir. Golea y lo golean. Conjunción perfecta para los estadistas.

Ayer, ante Boca, Godoy Cruz venía haciendo un partido casi perfecto. Prácticamente no sufría en defensa y adelante daba batalla, a tal punto que levantó el 0-1. Ahora, no sufría en la última línea porque la pelota era de Godoy Cruz. Porque Diego Rodríguez cortaba el circuito Xeneize y entre Gonzalo Cabrera y Claudio Aquino se encargaban de mantener el balón en poder del equipo mendocino. Godoy Cruz se defendía de esta manera y con creces.
La salida de los dos volantes, Aquino y Cabrera, dejaron al Tomba al descubierto. Sumó gente de cualidades defensivas pero sin características de creación y tenencia. Ahí comenzó a sufrir Godoy Cruz. La pelota, ahora, la manejaban Fernando Gago y compañía. Las situaciones iban a llegar solas. Y, lamentablemente, este Godoy Cruz no está preparado para replegarse tanto tiempo antes del pitido final.
El Expreso posee innumerables desaciertos defensivos individuales, en su mayoría, pero también colectivos. Sufre demasiado cada avance del rival y comete deslices erróneos conceptuales. Complicado será para Mayor solucionar este tipo de cuestiones cuando ya se ha jugado el 60% del torneo.
Lo cierto es que, un equipo, en especial este Godoy Cruz, se defiende con mayor solvencia cuando la pelota no la tiene el rival y no atrasando las líneas.
