El Globo tiene quien le escriba: Lloveras editó un libro sobre la historia de Huracán Las Heras
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Tantas horas de silencio y búsqueda, de anotar este dato acá y allá, de chequear, de escuchar testimonios y anécdotas, tantas horas de amor por la historia y el fútbol, tienen su merecido premio: Lloveras ha editado La historia de un grande, libro que recorre la vida de su querido Huracán Las Heras, y que estará a la venta desde mediados de marzo.
¿Qué te motivó para escribir La historia de un grande?
La intención siempre fue conocer la historia de Huracán. Tengo 51 años y hace más de 40 años que voy a la cancha. Obviamente, cuando uno era un niño no se acuerda de todo, pero sí se te graban imágenes para siempre. Mi papá era un tipo muy querido en Las Heras y le gustaba contar muchas anécdotas. Algunas de esas historias me quedaron. Siempre había alguien que te llevaba a la cancha. Ibas en camión o como sea. Ahí entablabas amistades y empezabas: “¿Te acordás cuando jugaba el Sapo Paura? ¿Te acordás de este, te acordás de aquel?”. Todas esas imágenes se me fueron grabando.
¿Y cómo pasaste de esas imágenes o anécdotas a ponerte a armar el libro?
Es que siempre tuve muchas inquietudes. Cuando tenía 17 años conocí una persona maravillosa en la Biblioteca Pública San Martín: el señor Vilches. En esa época estaba el Proceso, estaba todo prohibido. Para acceder a la hemeroteca mayor tenías que presentar el documento y tenías que ser investigador o periodista o historiador. Y con tiempo tenías que presentar una tesis del trabajo que ibas a hacer. El director de la biblioteca analizaba si correspondía que te autorizaran a pasar. Pero este hombre me llevaba y me daba cosas para leer. Llegué a tener en mis manos diarios de 1915. Y así fue empezando de a poco.
¿Desde cuándo venís laburando enfocado en escribir un libro sobre Huracán?
En el 2003 fui a buscar un dato y me encontré con otro. Y dije esto lo tengo que anotar y esto y esto y fue así. Me iba a diarios más viejos y más viejos. Me fue ayudando mucho la suerte y Rodolfo Moyano, dirigente de Guaymallén, me decía: “La historia está toda escrita, tenés que tener lo necesario para buscarla”. Y así fui. Y un dato te lleva a otro y todo va de la mano: la historia de la Liga Mendocina, de Huracán, de todos los clubes.
Todo tiene que ver con todo.
Claro. Lo primero que hice fue conocer la fecha de fundación de Huracán Las Heras, porque era una espina que tenía clavada en el corazón. Había leído unos encabezados en el club, en los que decía “fecha de fundación 20 de febrero de 1929”. Nada que ver. ¿Cómo puede ser que digan que Huracán Las Heras nació en esa fecha ni siquiera los equipos habían cambiado de nombre? Busqué eso y me pareció linda una anécdota. Y anotaba. Y otra y otra y otra. Escribí una historia sobre Herminio Lodi, un arquero de Independiente Rivadavia de la década del 40, que sufrió un golpe en un partido, quedó loco y se terminó suicidando. Era una historia que siempre me contaba mi viejo. Bueno, eso que escribí se lo pasé al Chino Zavala para su programa de radio. El Chino lo leyó en la radio y así se empezó a gestar este libro.
¿Cómo es la estructura del libro?
Está divido por décadas. En el libro tengo más de 40 entrevistas plasmadas. Todo lo que he relatado está siempre respaldado con los diarios y con alguien que me haya dicho cómo pasó. A cada año le agregué un contexto histórico para que el lector se guíe qué pasaba en Mendoza, el país y el mundo. Llega hasta el Nacional del 85, el momento clave de Huracán Las Heras, que fue cuando jugó el último Nacional de fútbol y dejó una grata imagen.
¿Qué te dice el hincha de Huracán?
Yo he escrito mucho sobre Huracán. Y siempre lo he hecho con pasión, desinteresado. Me encuentro con chicos y me dicen: “Lloveras, gracias por lo que escribe sobre Huracán”. Y eso me da mucha satisfacción.
Como cuando Fontanarrosa decía que no le interesaba ganar un Nobel, que él se daba por muy bien pago si alguien en la calle le decía “me cagué de risa con tus cuentos”.
Exacto, y cómo me he cagado de risa con Fontarrosa.
Imagino que habrá gente a la que querés agradecer.
El primer agradecimiento que siempre hago es a mi esposa. Tiene un loco como yo en casa y me banca las que me banca. A ella le agradezco, al igual que a mis hijos, pero ella es el bastión fundamental de esto.
Lloveras sonríe y vuelve a mostrar algún recorte imposible en su libro. Un Guillermo Coppola joven, desconocido, asegura a un diario local que él no ha ganado plata con la representación de jugadores.
Antes de terminar la entrevista, Lloveras suelta, con sonrisa indeleble. “Estoy orgulloso de estas páginas, porque relatan una época muy linda de nuestro fútbol que muchos vivieron y otros no. Para que sepan que hubo un antes y ese antes fue lindo”.
Nota: quienes deseen comprar el libro pueden comunicarse con el autor a [email protected]
Autor: Gonzalo Ruiz.
Twitter: @gonza_ruiz


