Presenta:

Salvar a River de la “B”: ¿justicia o injusticia?

La llamativa iniciativa que está dando vueltas en la AFA parecería un capricho ilógico y desequilibrado propio de esta dirigencia, pero con la reforma el interior podría acercarse al reclamo que desde hace años golpea en vano las puertas de calle Viamonte.
Foto: MDZ
Foto: MDZ
La llamativa iniciativa que estaría dando vueltas en la AFA, aparentemente, se asemeja a una locura, a algo ilógico e injusto; no obstante la raíz podría buscar el acercamiento a una solución que desde hace años reclamamos dentro del fútbol argentino.

Parecería desparejo modificar la reglamentación vigente en este exacto momento en el que River, con todo lo que ese nombre significa para la historia de este deporte a nivel internacional, descendió a la “B” Nacional.

Habrán cuatro equipos que se sentirán despojados; cuatro equipos que habrán trabajado y sufrido incesantemente en vano, para que sus logros queden sin valor. Rafaela, Unión, Belgrano y San Martín de San Juan sentirán malgastado lo ganado en el marco de lo deportivo y reglamentario. Aunque yo me preguntaría, ¿verdaderamente perderán su “lugar”?

En un torneo organizado y diagramado para los grandes, para centralizar el fútbol en argentina, para quitarles peso a los clubes del interior, para estirar las brechas entre los “ricos” y los “pobres” y para evitar las sublevaciones; justo en este certamen de Grondona, todo cambió con las mismas reglas con las que se creó para que nunca se modificara. Por peso propio, casi hasta por cuestiones físicas, cayó de categoría un grande y los demás pelean por engrosar su promedio, los denominados “chicos” entran a las Copas y pelean por campeonar y las instituciones del interior pueblan la primera y la segunda división.

De inmediato y de acuerdo con estos datos, con los que coincidiremos todos porque no son subjetivos sino matemáticos, la pregunta que por obviedad surgirá es ¿entonces porque querer federalizar el fútbol ahora, si es cuando más federal está?

Esta clarísimo que la propuesta tiene una razón principal, y es la banal, la de evitar que el equipo de Passarella salga de este gran negocio que se llama fútbol, al margen de que todo se quiera maquillar con la palabra “federalización”.

Sin embargo, analizar detenida y fríamente la iniciativa nos puede llevar a otro ámbito y a otras conclusiones.

¿Cuánto tiempo más soportarán los clubes del interior, a los que tanto todo les cuesta, para seguir creciendo y sobreviviendo con el actual mecanismo parcial de AFA?

Al margen de los ascensos deportivos e institucionales de los equipos de “tierra adentro”, todo está dado como para que se encaminen a su rumbo de antaño.

Entonces ¿no sería saludable para todos, estar atentos a esta idea desde un punto de vista que se aleje de lo sanguíneo?

Las oportunidades podrían ser para todos y además Grondona y sus opositores, con Daniel Vila (presidente de Independiente Rivadavia) a la cabeza, coincidirían en algunos espacios, aunque claro está, que nunca podrán formar una comunión íntegra.

Los argumentos para pensar de esta manera, parten del modo de disputa que se proclama:

En la primera ronda habría cinco cabezas de serie, Boca, River, Racing, San Lorenzo e Independiente y después ubicar al resto de los equipos, por sorteo, algo similar como se hace en un Mundial. En estudio está el tema de cómo hacer jugar los clásicos. Una de las propuestas es cruzarlos como cierre de la primera ronda y la revancha en la última jornada, pero aún no está resuelto. Se pensó en hacerlos todos juntos, como en las décadas del ’60 y ’70.

Una vez que terminen de jugar en sus respectivas zonas, los cuatro primeros de cada grupo (20 clubes) pasarán a disputar una liga superior y los dos primeros de ese campeonato se clasificarán de manera automática para disputar la Libertadores. Los demás, del quinto al octavo puesto (los otros 20) realizarán una liga inferior y los últimos cuatro de ese certamen perderán la categoría.

Si de ese cuarteto hay equipos del interior, pasarán a jugar directamente el Torneo Argentino A y si son de la Capital Federal o el Gran Buenos Aires, disputarán la B Metropolitana.

En tanto que para ascender se mantendrá el actual sistema de ascenso, dos provenientes del interior y dos de la B, que se clasifican mediante un reducido. Así siempre se mantendrán las plazas del interior.

Con respecto a la Copa Sudamericana, los clasificados seguirán entrando por la sumatoria de puntos. Allí se cuentan los que sacó el equipo en la zona inicial, más los que sumó en el torneo de los 20, lo que implica que un conjunto que juega en la liga inferior y anda bien puede disputar un torneo continental. Así no pierden el incentivo.

Además, el proyecto incluye un pedido para que los visitantes puedan volver a presenciar a su equipo. También cambiarán de nombre las categorías. Como en el fútbol europeo, habrá Serie A, B y C.

“Sí, lo estamos estudiando. No es fácil y hay poco tiempo, pero veremos si se llega. No ayudamos a River a salir del descenso, ayudamos a 20 clubes a sumarse a Primera”, afirman los que propusieron la reforma. En definitiva, nadie sabrá si es real esta raíz “democratizadora y pluralista” del fútbol, que no busca sólo darle una mano al equipo de Núñez, pero nadie podría negar en la “honda expansiva” habrán 19 instrucciones más  y todo un país que estará próximo a la majestuosidad de nuestro fútbol.

Ya no queda tiempo para semejante “Revolución”, sin embrago la propuesta tendrá que quedar latente a la espera de una resolución que deberá ser madura y responsable.