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La Lepra volvió a decepcionar: cayó en el Gargantini ante Rosario Central

Independiente volvió a caer en condición de local y su situación con el promedio para el descenso vuelve a ser comprometida. Fue 1 a 0 ante el conjunto rosarino. Fernando Coniglio anotó el único tanto en el parque General San Martín.
La Lepra no pudo con Central. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
La Lepra no pudo con Central. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
La fresca jornada del parque General San Martín era el marco ideal para una noche especial en el Bautista Gargantini. Con un buen acompañamiento de su público Independiente Rivadavia, ilusionado por la buena victoria conseguida en Tucumán, recibía al depurado Rosario Central de Omar Palma. La inauguración de la tribuna norte del estadio era un motivo más para acudir al estadio como lo hizo en buen número la gente del Azul.

El arranque del partido mostró a la Lepra ansiosa por conseguir el manejo del balón pero con una notable falta de claridad para jugarlo y acercar peligro al arco visitante. Por el lado de la visita, bien plantada en la mitad del campo, lo más destacado en el equipo de Palma era Jesús Méndez que se hizo rápidamente el patrón de la vereda.

La falta de ideas se adueño del juego durante gran parte de la primera mitad, aunque parecía ser Central el que llegaba con más profundidad. Hubo una clara mano de Menghi en el área que no fue sancionada por el árbitro. Pero no iba a correr la misma suerte Aveska, que derribó a Medina, que le desbordó permanentemente al haitiano, y Maglio marcó penal. Iban 39´y Méndez se hizo cargo de la ejecución. El remate fue defectuoso y Ayala se hacía héroe en la noche del Gargantini conteniendo la pena máxima. De esa manera se terminaba la primera etapa.

En la segunda etapa, de a poco la visita fue inclinando la balanza hacia el arco de Ayala. Luego de un par de intentos fallidos, a los 17 minutos un contragolpe certero capitalizó el desconcierto de la defensa Azul y ante la mala salida del "uno", el juvenil Fernando Coniglio le daba la ventaja al conjunto rosarino.

De ahí en más, lo del equipo de Ghiso fue meramente emocional pero careció de argumentos futbolísticos serios para alcanzar el arco de la visita, ante la desesperación la imprecisión se hizo moneda corrientes y las ilusiones de empate se hicieron polvo. Con oficio, Rosario Central empezó a jugar con el reloj y le hizo las cosas aún más difíciles a la Lepra que entró en el juego de los de Palma.

Apenas un cabezazo de Mozzo que robó un "uhhh" de la tribuna fue lo único que quedó en el haber de los ataques mendocinos. Lo demás; corridas de Ferradas para chocar con los defensores, Velázquez tomado por los centrales y de los volantes creativos nada para destacar en una noche realmente para el olvido.

Independiente volvió a cosechar una derrota de local que lo deja comprometido en la parte de abajo y podría haber sido peor si los resultados de los rivales directos en la lucha por no descender no hubieran sido derrotados.

Por ahora respira en los números, ya que los de abajo no sumaron de a tres. De más está decir que este conjunto Azul se cae a pedazos y ya no se acusan los golpes del rival. Quedó atrás la victoria en Tucumán y ahora la realidad es un nuevo revés en casa.

Pues bien, el venidero encuentro viaja a Rafaela a medirse con el puntero. Que sea la remontada Leprosa.