Copa Davis 2006: cuando Argentina estuvo más cerca de ganar la Ensaladera
La segunda chance para Argentina de ganar la Copa Davis llegó en el 2006, 25 años después de que Vilas y Clerc perdieran en Cincinnatti ante Estados Unidos. En esa ocasión, sin tanta peleas de egos, pero con algunos chispazos internos, el equipo capitaneado por Luli Mancini y liderado por David Nalbandian tuvo que ir hasta la gélida Moscú para jugar ante Davidenko, Safin y compañía.
Luego, por la noche, cuenta el periodista Sebastian Fest, en su libro Enredados, fue notorio el mal ambiente entre los jugadores en una cena que había organizado el hijo del embajador ruso.
Así se llegó al primer día de competencia. Con Diego Maradona en la tribuna, sacado, gordo, exultante, Davydenko derrotó a Chela 6-1, 6-2, 5-7 y 6-4, pero Nalbandian le dio vida a Argentina al vencer a Safin 6-4, 6-4 y 6-4.
En el dobles, Safin y Dimitri Tursunov jugaron un partido enorme y le ganaron a Calleri y Nalbandian 6-2, 6-3 y 6-4. Una vez más, el punto clave se perdía.
Ya en la última jornada, Nalbandian, otra vez mostrando su estirpe copera, forzó el quinto punto al vencer a Davydenko 6-2, 6-2, 4-6 y 6-4. Sin embargo, en el punto decisivo, Acasuso no pudo con la potencia de Safin que lo superó por 6-3, 3-6, 6-3 y 7-6 (5). Chucho jugó un gran partido y le dio pelea a un Safin que tiró en la cancha todo su talento y su experiencia.
“Perder esta clase de partidos no pone contento a nadie. Hice todo lo que estuvo a mi alcance para ganar, pero no fue suficiente. Me voy triste porque estuvimos cerca, pero a la vez contento por haber jugado un buen partido”, reconocía Acasuso.
“Siempre pensamos en que la victoria era posible. Si no, hubiéramos perdido 5-0 y nos quedábamos en casa. Si vinimos hasta acá fue porque teníamos la idea de que se podía ganar”, decía Nalbandian.
“El balance es positivo. Es difícil pensar en positivo hoy, pero estoy muy orgulloso de los chicos. Se brindaron por entero, no sólo hoy, sino en todas las series del año, en cómo pensaron en función de la Copa Davis. Y quiero decirle a Chucho que hoy jugó como un grande. Afrontó el partido más importante del tenis argentino y lo hizo de una manera increíble. Estoy orgulloso también por lo que hizo hoy David”, aseguraba el capitán del equipo, Mancini.
Así, el equipo argentino perdía por segunda vez -segunda como visitante- la final de la Copa Davis. Quedaba una sensación flotando en el ambiente: cuando el sorteo fuese favorable y el equipo albiceleste pudiera definir una final como local, la historia sería diferente.
Hubo que esperar dos años para saber qué tan diferente sería la historia. Lamentablemente, fue una historia impresentable.
Autor: Gonzalo Ruiz.
En Twitter: @gonza_ruiz.
Fuentes:
- Historia del tenis en Argentina, de Roberto Andersen y Eduardo Puppo.
- Enredados, de Sebastián Fest.
- Archivos diaro Clarín, La Nación y revista El Gráfico.

