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La regularidad de Argiró fue vital para adueñarse de la Vuelta de Mendoza

El ciclista tucumano ganó tan sólo una etapa, pero supo defender el liderazgo en pruebas claves como la crono individual y en el ascenso a Las Cuevas.

Álvaro Argiró, oriundo de Tucumán y que engrosó en esta oportunidad las filas de la escuadra de la Municipalidad de Guaymallén, fue el vencedor de la XXXIV edición de la Vuelta de Mendoza.

La victoria alcanzada  en la quinta etapa, aquella que unió los departamentos de Maipú, Luján de Cuyo y que culminó en la altura de Las Vegas, fue el primer gran golpe que dio el corredor de 25 años para comenzar a enhebrar la victoria en el tour provincial, carrera que visitó los 18 departamentos y que recorrió más de 1300 kilómetros.

Quien fuera tercero en la pasada edición de la Vuelta de San Juan, detrás de Juan Pablo Dotti, se cobró revancha en esta oportunidad para subirse a lo más alto del podio y despojar de la malla de líder de la clasificación general a su compañero de equipo David Talavera.

Esa etapa, la quinta, puso en evidencia las grandes diferencias existentes en la plantilla Albiceleste que dirige Javier Saavedra.

A Talavera no le gustó para nada la falta de apoyo de su equipo. El malestar del apodado “El Rey” quedó de manifiesto y varios de sus compañeros se solidarizaron con el corredor que continuará con su carrera profesional en otra escuadra.

Ya algo había dejado entrever en el tramo anterior, el que se corrió en el Este provincial y que terminó en piquete, para muchos “armado” por algunos de sus compañeros que llegaron a la “Tierra  del Sol y el Buen Vino” para reforzar las huestes comandadas por Ignacio Ortigala.

Pero todos estos inconvenientes parecieron importarle muy poco a Argiró. Es que el hombre nacido en “El Jardín de La República” cuido su liderazgo en la etapa que largó en La Paz, brilló en la crono individual al culminar en la tercera ubicación, detrás de Sergio Godoy y Gabriel Brizuela, sus compañeros.

Pero lo más importante estaba por llegar. La altura de Las Cuevas sería quien sentenciaría su suerte y la de los demás aspirantes para inscribir su nombre en el historial de la denominada “Vuelta más Argentina de Todas”.

La baja temperatura, el fuerte viento cruzado, las intenciones rivales y la lucha por dosificar sus fuerzas de la mejor manera, fueron  las acciones que se observaron camino al “Macizo Andino”. 

Fue ahí en donde Argiró se mostró atento a los embates rivales.

La etapa quedó en manos del sanjuanino Luciano Montivero, del Shania, quien por muy poco superó al mendocino Gabriel Brizuela y al salteño Javier Salas.

Quedaba la porción final, ese que recorrería el corazón del Parque General San Martín, esa que reunió una multitud para presenciar el paso de la Caravana Multicolor.

Otra vez Argiró se mostró sólido e inteligente para prestar atención, de manera permanente, a la táctica de la escuadra que dirigió Ramón Francisco Sánchez (hoy de viaje rumbo a Suiza) y que amenazaba las aspiraciones del malla líder.

Pero cada tramo absorbido por la figura del tucumano le fue otorgando la confianza necesaria para afianzar la gran tarea realizada durante el tour mendocino.

La etapa la selló un consagrado como Richezze, cerrando el excelente trabajo de Los Caciques, equipo que nuevamente puso sus colores en lo más alto de la rica historia de la Vuelta, la que en esta oportunidad homenajeó al más grande ciclista que brindó nuestra provincia; Don Ernesto Contreras, el Cóndor de América, el hombre que sigue despertando admiración en un pueblo ávido de ídolos y ejemplos que fortifiquen los valores.

El deportista de La Ciudadela representa la tercera dinastía de pedalistas en una familia que transpira ciclismo por todos sus poros.

Para llegar al triunfo fue determinante la diferencia que Argiró acumuló sobre sus adversarios en los tramos de montaña. Esta es la especialidad que mejor maneja el tucumano.