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Godoy Cruz consolida la efectividad y apunta a la excelencia futbolística
El Expreso parece haber hallado una de las partes para ser un gran equipo: la efectividad. La consigna para el próximo compromiso, ante Boca, es optimizar el rendimiento colectivo.
Parece hasta desubicado solicitarle a un equipo que intente mejorar su juego cuando está puntero, luego de la cuarta fecha de un torneo argentino con muchas falencias. Pero así somos, siempre tratamos de buscar la perfección, aunque siempre sabiendo que nunca la encontraremos. Pero ese es el camino para alcanzar los objetivos.
La efectividad y el buen juego son dos variables que se podrían entrelazar en un equipo, y casi de esta manera alcanzar la excelencia futbolística, esa que el paladar del aficionado argentino intenta observar de su equipo cada vez que lo acompaña.
Son dos partes difíciles de alcanzar, aunque una no menos importante que la otra.
Son dos partes difíciles de alcanzar, aunque una no menos importante que la otra.
Godoy Cruz parece estar afianzado en una de esas sendas, la de la efectividad; y en búsqueda de la otra, la del juego armonioso.
Si hacemos un ligero repaso de lo que lleva el campeonato recorrido podemos decir que ante Gimnasia no se jugó de la mejor manera en el Malvinas Argentinas y que ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro se mejoró de gran forma, con la confianza por las nubes como estandarte, en un equipo que en lo moral parece infranqueable.
Luego llegó el turno de recibir a Independiente, y Godoy Cruz mordió el polvo ante un conjunto que lo superó futbolísticamente, sobre todo en el complemento, pero que no pudo romper con una defensa que parece inexpugnable y que hasta el momento tiene un presente perfecto, con vaya invicta.
El pasado sábado el Tomba se jugó una dura parada en Parque de los Patricios, no tanto por lo que podía aportar futbolísticamente el conjunto de Héctor Rivoira, aunque si por las experiencias del Expreso en ese estadio. El Tomás Adolfo Ducó casi siempre le resultó espinoso al elenco mendocino. Y más aún cuando se viene a la memoria el descenso de categoría en manos del Globo, que en aquel momento dirigía Antonio Mohamed. Pero el resultado positivo finalmente llegó, ante un equipo que lo dominó, pero que tampoco pudo con la última línea Bodeguera.
La falta de David Ramírez en la mitad de la cancha, como también la de César Carranza y Jairo Castillo, en la delantera, marcaron a un equipo que prácticamente jugó sin arcos ante el Globo, que le costó dar dos pases seguidos y al que le fue casi imposible hilvanar fútbol en tres cuarto de cancha, y mucho menos llegar al arco de Monzón con pelota dominada.
Ahora la consigna para Asad y sus pupilos será levantar el nivel en la faceta que queda, para ser un equipo compacto, con el objetivo de tempranamente olvidarse del descenso y, porque no, pensar en terminar entre los puestos de vanguardia. El próximo rival será un Boca decaído, que poco a poco se derrumba como los otros “grandes” y al que Mendoza no le sienta del todo bien.
Último enfrentamiento en el Malvinas Argentinas ante Boca (Apertura 2008)
El pasado sábado el Tomba se jugó una dura parada en Parque de los Patricios, no tanto por lo que podía aportar futbolísticamente el conjunto de Héctor Rivoira, aunque si por las experiencias del Expreso en ese estadio. El Tomás Adolfo Ducó casi siempre le resultó espinoso al elenco mendocino. Y más aún cuando se viene a la memoria el descenso de categoría en manos del Globo, que en aquel momento dirigía Antonio Mohamed. Pero el resultado positivo finalmente llegó, ante un equipo que lo dominó, pero que tampoco pudo con la última línea Bodeguera.
La falta de David Ramírez en la mitad de la cancha, como también la de César Carranza y Jairo Castillo, en la delantera, marcaron a un equipo que prácticamente jugó sin arcos ante el Globo, que le costó dar dos pases seguidos y al que le fue casi imposible hilvanar fútbol en tres cuarto de cancha, y mucho menos llegar al arco de Monzón con pelota dominada.
Ahora la consigna para Asad y sus pupilos será levantar el nivel en la faceta que queda, para ser un equipo compacto, con el objetivo de tempranamente olvidarse del descenso y, porque no, pensar en terminar entre los puestos de vanguardia. El próximo rival será un Boca decaído, que poco a poco se derrumba como los otros “grandes” y al que Mendoza no le sienta del todo bien.
Último enfrentamiento en el Malvinas Argentinas ante Boca (Apertura 2008)
Godoy Cruz 4 - Boca 1