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Godoy Cruz y el dolor de perder ante un rival de poco nivel

El conjunto de Diego Cocca pisó el palito de Racing y jugó como Caruso Lombardi pensó. Hernán Encina cometió un error infantil y dejó a su equipo con uno menos a los 34' del primer tiempo.

Cuando un equipo se ve superado en volumen de juego y pierde, la sensación es de tristeza. Tres puntos perdidos ante un rival superior que jugó mejor y ostenta aspiraciones de campeonato. El caso de Godoy Cruz ante Vélez.

Pero cuando se pierde con un rival que no puede hacer otra cosa que tirar centros a un jugador de dos metros la sensación es diferente. La tristeza se convierte en dolor y el dolor en bronca, que a la vez debería convertirse en autocrítica. Esa que le falta al técnico y varios jugadores del Tomba.

Godoy Cruz jugó mal un partido que debía jugarlo regular para sacar un buen resultado. Los primeros 15 minutos toco el balón y comenzó a Molestar Migliore, aunque nunca logró hacerle real daño. Racing era Racing, un gigante dormido enmarañado en sus propias limitaciones y totalmente inofensivo para Ibáñez. Hasta ahí pintaba bien.

Una actitud acelerada de Encina dejó al equipo mendocino con 10 jugadores en el campo de juego. Lunati es un juez tarjetero y no se puede dar ciertas licencias ante un árbitro que todos conocemos. El Sapo le protestó una falta a su favor y el colegiado lo amonestó. Al minuto fue de bronca y golpeó a un rival. Doble amarilla y correcta expulsión para el ex Rosario Central que deberá entender que en la lucha por el descenso no se pueden cometer tales barbaridades.

La tarjeta para Encina fue como un bálsamo para el equipo de Cocca que pareció dormirse ante las atolondradas llegadas de Racing. El team cuyano fue perdiendo terreno y comenzó a jugar innecesariamente cada vez más cerca de su arquero.

Racing entendió el mensaje y copó de delanteros el terreno. Las ideas del dueño de casa seguían de vacaciones, pero la pasividad de la visita hacían que la Academia con muy poco fuera merecedor de ventaja.
 
El conjunto local tenía sólo la cabeza de Pablo Caballero y ganó el partido. El Expreso no tuvo la de Hernán Encina y perdió el juego. Hay veces que el vencedor sale airoso por los errores ajenos y no por su colección de virtudes. Ayer fue uno de esos días, lo perdió Godoy Cruz aunque algunos afirman que lo ganó Racing.


Errores compartidos
Es sabido que las derrotas siempre son huérfanas. La bisagra fue la expulsión del volante rosarino a los 34 minutos del primer tiempo, pero ese no fue sólo el único error de la noche de Avellaneda.

Diego Cocca realizó cambios difíciles de entender desde afuera. Primero mete un volante (Aguirre) y saca un delantero (Jiménez), para poblar la mitad de la cancha y recuperar el balón, pero a los minutos vuelve a desarmar el planteo. Sacó a un volante (Figueroa) y mandó al terreno a un delantero (Pinto) para atacar a Racing con uno menos. Para colmo de males tras está modificación llegó el gol del dueño de casa y el planteo se fue por la borda. Otra vez a remar en el dulce de leche.