Lo mejor y lo peor del fútbol mendocino en el 2009
El 2009 dejó más rostros tristes que felices en los torneos de ascenso del fútbol nuestro de cada día. Lejos de pelear en los puestos de arriba, los mendocinos tuvieron una de las peores temporadas en todos los niveles.
Con Fernando Quiroz como técnico rutilante, Independiente Rivadavia buscó ser protagonista en el Apertura, pero los resultados no se dieron como se esperaba y se está más cerca del abismo que del cielo, ya que la tabla de los promedios acecha sin tregua al elenco mendocino.
Ahora será el turno de Claudio Úbeda para encaminar el barco sin timón, que de a poquito se hunde.
Otro de los que amagó con ser protagonista pleno fue el Deportivo Maipú en el Argentino A. Si bien estuvo a un paso de lograr el pase a la instancia definitiva del certamen en los primeros meses, cayó en tierras cordobesas ante Alumni y se quedó con las manos vacías.
Hoy con nuevas caras y ya en la segunda parte con 56 partidos invictos en su cancha, el Cruzado bajó su nivel y la derrota en manos de Huracán de Tres Arroyos terminó por disipar los sueños de pelear por el ascenso este apertura.
Por el Argentino B, el único que logró hacerse fuerte fue el Atlético San Martín de Marcelo Vázquez, quien se mide con Atenas para dirimir uno de los que irá en busca del ascenso en el 2010.
Luján, Guaymallén y Atlético Argentino carecieron de la sapiencia necesaria para ser protagonistas y sus esfuerzos fueron estériles a la hora de levantar, cuando ya no quedaba tiempo para corregir los errores.
Cabe destacar, que en Gimnasia parecía que se lograría el pase a la otra rueda, pero aparecieron los inadaptados de siempre en el encuentro ante el Tricolor y el Consejo Federal determinó, que el partido se le diera por perdido para los dos. Así se quedó sin chances.
El certamen local entregó un nuevo campeón y los clasificados al próximo Argentino C. San Martín dio la vuelta, tras 22 años de sequía, en tanto que Talleres (Campeón del Clausura 2009), Murialdo, Huracán Las Heras, Gutiérrez y Rivadavia serán los representantes en el Torneo del Interior del año venidero.
En definitiva, el fútbol mendocino no logró ser el de otros tiempo. Lejos de estar en los primeros planos, sólo algunos mantuvieron la bandera en alto a la hora de pelear por cosas importantes.
Que el año que entra traiga vida nueva para todos.