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Un equipo en blanco y negro
El conjunto de Daniel Oldrá sufre errores infantiles y los paga caro. Una vez más, el Expreso padeció de ingenuidad y por eso se vino con las manos vacías de la cancha de Arsenal.
Parecen no haber bastado los 38 partidos, más los dos de promoción en la anterior incursión por el fútbol grande, para corregir errores infantiles en una categoría que no los permite. Si se cometen repetidamente esos deslices se pagan caro, y así lo sufrió el mismo Expreso con el descenso.
Ante Arsenal, fue otro partido sin muchas luces. Godoy Cruz careció de poder ofensivo, más allá de alguna llegada aislada de Jairo Castillo, o un remate desde fuera del área de Víctor Figueroa.
Pero el gran conflicto está en el fondo, con una línea de tres definida que no termina de convencer desde hace ya varias fechas. Teniendo en cuenta que para jugar con un libero y dos stoppers hay que estar bien afilados y con una velocidad considerable para llegar a los cierres, este equipo parece no ser competente para ese esquema, por lo menos por ahora.
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El Gato confía en que se puede llegar a buen puerto y esperemos que así sea para el bien del fútbol mendocino. Lo cierto es que el arranque no ha sido bueno, e igual inefectivo que el anterior en Primera, torneo que terminó depositando al Tomba en la Primera B Nacional.
Godoy Cruz da ventajas en el fondo y de eso no hay dudas.
Sin ir más lejos, los dos goles de Arsenal son errores conceptuales de una defensa que no parece estar preparada para la categoría, y no de virtudes de los delanteros de Daniel Garnero.
Más allá de que el 10 de Arsenal, Alejandro Gómez, tenga cualidades importantes en las pelotas aéreas, es impensado aceptar un gol de un jugador que prácticamente mide 1,60 m. Tanto esa conquista, como la segunda de Mauro Matos, son jugadas en “blanco y negro”. Esto quiere decir que son errores defensivos que en una categoría superior, como es la Primera División del fútbol argentino, ya no se ven con frecuencia desde hace varios años.
El mismo Darío Salomón reconoció que en los goles hubo errores conceptuales a la hora de cerrar en forma precisa el ataque contrario.
Esta será una semana más que dura para el adiestrador tombino. El próximo rival será Vélez Sarfield, y por más que sea un rival de una magnitud significativa, no se puede seguir dando ventajas y mucho menos continuar perdiendo puntos, si se pretende permanecer el próximo año entre los grandes del fútbol argentino.
Sin ir más lejos, los dos goles de Arsenal son errores conceptuales de una defensa que no parece estar preparada para la categoría, y no de virtudes de los delanteros de Daniel Garnero.
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El mismo Darío Salomón reconoció que en los goles hubo errores conceptuales a la hora de cerrar en forma precisa el ataque contrario.
Esta será una semana más que dura para el adiestrador tombino. El próximo rival será Vélez Sarfield, y por más que sea un rival de una magnitud significativa, no se puede seguir dando ventajas y mucho menos continuar perdiendo puntos, si se pretende permanecer el próximo año entre los grandes del fútbol argentino.