Godoy Cruz: la efectividad no es suficiente en Primera División
Una de cal y una de arena para Godoy Cruz en el arranque en la máxima categoría. El Tomba careció, otra vez, de buen fútbol y la superioridad de San Lorenzo se reflejó en el marcador.
Luego de la victoria ante Banfield, ya se podía avizorar que en Godoy Cruz no todo era color de rosas, y así lo reflejó MDZ en sus notas post partido.
En el sur del Gran Buenos Aires y ante el Taladro, el Tomba fue un equipo más que efectivo y por eso consiguió lo que fue a buscar, los tres puntos. “En Primera hay que ser efectivos, nada más”, explica Oldrá luego de la victoria.
Lo cierto es que el buen juego, muchas veces, te lleva a conseguir los objetivos.
En la vorágine por sumar puntos en busca de un buen pasar en la tabla de los promedios, esto de la efectividad parece ser lo más importante.
Este presente Bodeguero parece ser la antítesis de aquel equipo de Juan Manuel Llop, en la anterior incursión en la elite del fútbol argentino.
Ante San Lorenzo, Godoy Cruz jugó un partido similar al de Banfield, resguardado en el fondo y con poco peso ofensivo. Consiguió la ventaja transitoria luego de una corajeada de Jairo Castillo, para asistir a Martín Aguirre, y eso fue todo. El Ciclón le hizo mérito a su seudónimo y lo pasó por encima al Expreso en Mendoza. Suena fuerte, pero fue la realidad de un encuentro en el que San Lorenzo fue dueño y señor de la mitad de la cancha, con una ofensiva temible protagonizada por Gonzalo Bergessio y Bernardo Romeo; y una defensa discreta.
Pero si lo que interesa es la efectividad, Godoy Cruz lo fue. Sólo creo dos situaciones en todo el partido y eso no lo ayuda. En el primer tiempo la jugada de gol fue lo único destacable, para luego en el complemento, y cerca del final, desperdiciar lo que podría haber sido el empate, de la mano de Iván Borghello.
Esto recién empieza y Daniel Oldrá tendrá que trabajar mucho para solucionar, principalmente, la falta de buen juego. Ese buen juego que lleva a conseguir resultados, siempre acompañado de efectividad, esa que hoy por hoy, Godoy Cruz sustenta.
La próxima estación será en Sarandí frente a Arsenal, en un partido que en la previa se parece más al jugado ante Banfield que frente a San Lorenzo.
Ante San Lorenzo, Godoy Cruz jugó un partido similar al de Banfield, resguardado en el fondo y con poco peso ofensivo. Consiguió la ventaja transitoria luego de una corajeada de Jairo Castillo, para asistir a Martín Aguirre, y eso fue todo. El Ciclón le hizo mérito a su seudónimo y lo pasó por encima al Expreso en Mendoza. Suena fuerte, pero fue la realidad de un encuentro en el que San Lorenzo fue dueño y señor de la mitad de la cancha, con una ofensiva temible protagonizada por Gonzalo Bergessio y Bernardo Romeo; y una defensa discreta.
Pero si lo que interesa es la efectividad, Godoy Cruz lo fue. Sólo creo dos situaciones en todo el partido y eso no lo ayuda. En el primer tiempo la jugada de gol fue lo único destacable, para luego en el complemento, y cerca del final, desperdiciar lo que podría haber sido el empate, de la mano de Iván Borghello.
Esto recién empieza y Daniel Oldrá tendrá que trabajar mucho para solucionar, principalmente, la falta de buen juego. Ese buen juego que lleva a conseguir resultados, siempre acompañado de efectividad, esa que hoy por hoy, Godoy Cruz sustenta.
La próxima estación será en Sarandí frente a Arsenal, en un partido que en la previa se parece más al jugado ante Banfield que frente a San Lorenzo.

