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Argentina está en los pies y en las manos de Messi

La suerte del seleccionado argentino en estos Juegos Olímpicos de Beijing 2008 depende de cómo se despierte Lionel Messi, porque todas las ilusiones de repetir el oro de Atenas 2004 se basan en lo que pueda hacer el astro del Barcelona.

Lo de Messi con el seleccionado argentino no es algo exclusivo de estos inolvidables Juegos Olímpicos, sino que también pasa lo mismo cuando está en la mayor, con Alfio Basile como entrenador.

Pero para jugar ante Brasil no se podrá depender exclusivamente de Messi, quien esta vez será mandado a marcar bien de cerca, porque Dunga no le dejará espacios como para que el mejor hombre del seleccionado argentino pueda marcar la diferencia.

Hasta ahora la única compañía que tuvo Messi fue la de Juan Román Riquelme, pero en este mundo del revés y con las once horas de diferencia de con China se puede justificar que el “diez” de Boca juegue más adelante que la estrella del Barcelona.

Entonces, si eso vuelve a suceder con Brasil la historia se complicará, sobre todo porque los de Dunga, que probablemente salgan con un esquema cauteloso, por la categoría de sus jugadores en cualquier momento puede marcar un gol y allí se hará todo cuesta arriba.

Otro dato llamativo de esta semifinal sudamericana, es que se enfrentarán dos equipos que nunca fueron atacados seriamente por ninguno de sus rivales de la fase de grupos ni en el partido de cuartos.

Todavía no se sabe si la defensa brasileña es firme, si la de Argentina corrigió los desacoples del primer partido, porque ningún rival lo atacó en forma constante y con decisión.

Sin embargo, esta vez Brasil si será atacado por el seleccionado argentino, que por lo nombres que tiene en cancha y en el mismo banco de suplentes no tiene otra alternativa que ir al frente.

Seguramente si Argentina se anima y no se descuida atrás no tendrá una noche con mayores zozobras, porque este equipo brasileño no es de los más potentes de los últimos años.

Pero este es un clásico y en los clásicos todo lo previo se termina con el primer acierto o con el primer error que abra el partido y allí es donde se terminan las tácticas y las estrategias, porque a partir de ese momento todo dependerá de las individualidades.