Ping pong, el otro "deporte" en la pretemporada de Godoy Cruz
La pretemporada de Godoy Cruz en Uspallata no deja demasiado tiempo para el relax. La exigente rutina física armada por el "profe" Manuel Rodríguez deja a la mayoría de los jugadores exhaustos al final del día, y por eso son muchos los que prefieren obviar el salón de juegos del hotel donde se hospeda el plantel para ir directamente a descansar.
Sin embargo, los más jóvenes no pierden la oportunidad para distraerse un rato después de la cena.
Es que tras esa comida, el entrenador Daniel Oldrá libera a los jugadores desde las 21 a las 23 para que visiten el pueblo de Uspallata, jugar al ping pong, divertirse en el bowling o deleitarse en los video juegos.
Allí es donde los "pibes" del plantel se juntan para dejar por un momento el fútbol, los trotes por la montaña y los trabajos de fuerza y resistencia propias de toda pretemporada. Y sacan a relucir otras facetas deportivas en una mesa de ping pong.
Pero la diversión no dura mucho, porque al otro día el trabajo empieza temprano en el cerro, para posteriormente almorzar en el hotel. Después de una escueta siesta, el platel se dispone, una vez más, a continuar con los ejercicios de potencia y resistencia a las órdenes el "profe".
En el ocaso de la jornada, se los puede ver, sobre todos a los jugadores con más experiencia, renguear, y hasta caminar lento hasta sus habitaciones para efectuar el descanso reparador.
Este trajín importante pero necesario para el plantel culminará el próximo sábado, pero continuará en el estadio Feliciano Gambarte hasta el viaje a Mar del Plata el próximo 21, donde comenzará la parte futbolística más importante de la pretemporada Tombina.