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Ignacio Gili, el bicampeón de la Vuelta
La última etapa quedó en manos de Lucas Haedo. Pero el corredor de General Alvear se mantuvo primero en la clasificación general. La general de metas sprinter se la adjudicó el bonaerense Lucas Haedo y las de montaña el mendocino Leonel Cuni.
El ciclista mendocino Ignacio Gili se consagró vencedor de la XXXII edición de la Vuelta de Mendoza, luego de defender de manera exitosa el tiempo de ventaja que supo realizar en el ascenso a la localidad de Las Cuevas.
Sin ganar ninguna etapa, el campeón vigente de la Vuelta más Argentina de Todas, logró una enorme regularidad, lo que sin lugar a dudas le significa poder festejar este enorme logro.
En la ex Bodega Giol esperaban más de 10 mil personas para ver el final de la Vuelta y ovacionar al ganador. Allí, el gobernador Celso Jaque entregó el trofeo al Chueco, el intendente Adolfo Bermejo a Oscar Villalobos (segundo en la general) y la subsecretaria de Deportes, Beatriz Barbera, al chileno Luis Mansilla, quien terminó tercero en la general.
La clasificación general estuvo compuesta por Ignacio Gili, Oscar Villalobo y Luis Mansilla, entre los lugares del podio. La etapa fue ganada por Lucas Haedo, detrás llegó Luis Mansilla y tercero terminó Walter Ribeiro.
Con este triunfo, el campeón argentino de mountain bike logra igualar la marca de Edgardo Simon y Daniel Efraín Castro, corredores que se quedaron con dos Vueltas de Mendoza y quedó a uno del récord que todavía ostenta Juan Carlos Ruarte, sanjuanino que cantó victoria en tres oportunidades.
Gili baso su éxito en una gran preparación, además de contar con la fortaleza de un muy buen equipo integrado por los argentinos Catriel Soto, Alfredo Lucero, César Olivar, Gabriel Brizuela y por los chilenos Cristóbal Gómez y Gonzalo Miranda, conformando la fusión del Team Fratelli de General Alvear con el OGM de Santiago de Chile.
Detrás del mendocino se ubicó el ídolo sanjuanino, Oscar Villalobo, conocido como el hijo del zonda y que en esta ocasión corrió para la escuadra de la Municipalidad de Guaymallén.
El gran corredor de la vecina provincia se ubicó en el segundo lugar de la clasificación general final, demostrando un excelente nivel que lo tuvo como protagonista en varias etapas.
El chileno Luis Mansilla (Selección de Chile) se posicionó en el tercer lugar. El chileno fue el que más veces vistió la casaca que lo identificó como el líder de la carrera, privilegio que perdió solo en la altura del macizo andino, en la penúltima etapa del tour provincial.
Repasando rápidamente el balance de la vuelta, resulta llamativo que Matías Medici no se haya quedado con el primer lugar. Es que el bonaerense ganó las etapas más complicadas. Festejó en la crono individual y luego en la etapa reina. Eso no bastó, no alcanzó para igualar el registro del gran Ignacio Gili, corredor que se transforma en ser el único mendocino en ganar una de las vueltas más importantes del país.
Leonel Cuni, corredor de la Municipalidad de Guaymallén se quedó con la clasificación de la general de metas de montaña, en tanto Lucas haedo, corredor del Colavita, fue el ganador de la clasificación general de las metas sprinter, además de ser el ciclista que más ganó en la edición XXXII. El ciclista de Chascomús cruzó la línea de sentencia antes que nadie en cuatro ocasiones.
Se fue otra Vuelta de Mendoza y demostró que está con vida. Demostró que sigue siendo popular y recuperó parte del prestigio perdido en otras oportunidades, además de demostrar la enorme vigencia y amor propio de un Chueco que se fue derecho, desde el arranque, en búsqueda de la gloria que significa poder ganarla.
Control antidoping
En esta oportunidad, el control antidoping fue para Ignacio Gili, Oscar Villa lobos, Claudio Aroni, Ignacio Pereyra, Mauricio Morandi y Juan Córdoba.
Gili baso su éxito en una gran preparación, además de contar con la fortaleza de un muy buen equipo integrado por los argentinos Catriel Soto, Alfredo Lucero, César Olivar, Gabriel Brizuela y por los chilenos Cristóbal Gómez y Gonzalo Miranda, conformando la fusión del Team Fratelli de General Alvear con el OGM de Santiago de Chile.
Detrás del mendocino se ubicó el ídolo sanjuanino, Oscar Villalobo, conocido como el hijo del zonda y que en esta ocasión corrió para la escuadra de la Municipalidad de Guaymallén.
El gran corredor de la vecina provincia se ubicó en el segundo lugar de la clasificación general final, demostrando un excelente nivel que lo tuvo como protagonista en varias etapas.
El chileno Luis Mansilla (Selección de Chile) se posicionó en el tercer lugar. El chileno fue el que más veces vistió la casaca que lo identificó como el líder de la carrera, privilegio que perdió solo en la altura del macizo andino, en la penúltima etapa del tour provincial.
Repasando rápidamente el balance de la vuelta, resulta llamativo que Matías Medici no se haya quedado con el primer lugar. Es que el bonaerense ganó las etapas más complicadas. Festejó en la crono individual y luego en la etapa reina. Eso no bastó, no alcanzó para igualar el registro del gran Ignacio Gili, corredor que se transforma en ser el único mendocino en ganar una de las vueltas más importantes del país.
Leonel Cuni, corredor de la Municipalidad de Guaymallén se quedó con la clasificación de la general de metas de montaña, en tanto Lucas haedo, corredor del Colavita, fue el ganador de la clasificación general de las metas sprinter, además de ser el ciclista que más ganó en la edición XXXII. El ciclista de Chascomús cruzó la línea de sentencia antes que nadie en cuatro ocasiones.
Se fue otra Vuelta de Mendoza y demostró que está con vida. Demostró que sigue siendo popular y recuperó parte del prestigio perdido en otras oportunidades, además de demostrar la enorme vigencia y amor propio de un Chueco que se fue derecho, desde el arranque, en búsqueda de la gloria que significa poder ganarla.
Control antidoping
En esta oportunidad, el control antidoping fue para Ignacio Gili, Oscar Villa lobos, Claudio Aroni, Ignacio Pereyra, Mauricio Morandi y Juan Córdoba.