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Crisis en la URC: las cartas sobre la mesa

Seguramente habrá aquellos que piensen que darle difusión a estos temas, no hace otra cosa que agravar la situación, y en algún punto pueden tener razón. Pero estoy convencido de que muchas veces hay que “amputar para salvar una vida”, y si el precio de que nuestro rugby crezca es exponer lo que está ocurriendo, prefiero tomar el riesgo y creo que es mi obligación, por el lugar en que me toca estar.

Siempre escuché que tapar el sol con la mano era imposible. La alegoría hace referencia a que por más actitud positiva, optimista o de construcción, por parte de las personas, intentar negar un hecho que trasciende a otros ámbitos, es un despropósito.
Para ser más claros: el rugby mendocino atravesó (¿o atraviesa?) una crisis, que no es nueva y que inevitablemente supera los estamentos dirigenciales para calar en el juego, propiamente dicho.

Por dónde empezar

Seguramente habrá aquellos que piensen que darle difusión a estos temas, no hace otra cosa que agravar la situación, y en algún punto pueden tener razón. Pero estoy convencido de que muchas veces hay que “amputar para salvar una vida”, y si el precio de que nuestro rugby crezca es exponer lo que está ocurriendo, prefiero tomar el riesgo y creo que es mi obligación, por el lugar en que me toca estar.
Hoy, el presidente de la Unión de Rugby de Cuyo, Pedro García cuenta con el apoyo manifiesto de solo un miembro de su Consejo: Juan Carlos Escudero. El resto de los componentes del cuerpo de la URC  son oposición en el trascendente tema de la modificación del estatuto de la UAR. El enfrentamiento tiene un sinfín de motivos, acuñados a lo largo de los años, con motivos que van desde lo personal a lo deportivo.
Carlos Navesi, Secretario de la URC es su principal adversario, detrás del cual se han encolumnado varios dirigentes.

La última pulseada la ganó Navesi con el voto en apoyo a la lista de la URBA para la renovación de autoridades de la Unión Argentina.

García había conseguido el voto de la URC, cuando la dupla Risler-Sanz asumió en la UAR a fines de 2005, con un polémico e-mail que dejaba mal parado al oponente de turno, el rosarino Araujo, que tenía en Liceo a su principal apoyo en Mendoza. Desde entonces, el fuego cruzado nunca cesó.

En el medio pasó de todo. El Mundial M-21 y sus coletazos, el episodio del ex entrenador de Marista, Juan Pablo Di Benedetto; cuestiones en el tribunal de Disciplina; Árbitros; Competencias, y mil “batallas” más que dejaron vencedores y vencidos.

Los que apoyan a Navesi reclaman más respeto por las decisiones del Consejo por parte del Presidente y García quiere manifestar su desacuerdo en esas decisiones que no comparte.

La postura mendocina en la UAR dejó una grieta importante entre los dirigentes locales. Al escucharlos por separado, ambos dicen su verdad y la muñeca de uno en contra del otro, fue y es una realidad. Navesi y compañía sostenían que la “lista del interior” era una pantalla para que Risler y Sanz siguieran en el poder y García, auguraba un momento histórico con un gobierno del interior por primera vez en la UAR. Sin embargo, Mendoza levantó la mano a favor de la lista de la URBA (por decisión del Consejo de la URC) y Rosario lo siguió (cuya unión habría jugado cartas en el interior y en la URBA). De hecho, el diario La Nación publicó: “El interior actuó anoche en bloque, como cuando aceptó la lista única que proclamó a Porfirio Carreras como futuro presidente de la UAR (asumirá el 21 del actual). Sin embargo, por estos días sufrió dos bajas: Rosario y Mendoza se arroparon cerca del calor de Buenos Aires”, en referencia a la Asamblea del lunes para tratar el la modificación del estatuto y la lista de la UAR.

Hay muchos detalles y versiones encontradas, que suenan desde ambos bandos. Que Navesi y Chiapetta estaban en la lista de la URBA para la UAR, que García no llevaba el mandato de la URC cuando iba a Buenos Aires, que Navesi presentó la renuncia a la URC y luego la retiró, que García no fue a Buenos Aires y Navesi (con autorización del Consejo) negoció la lista de la URBA, que gobierno personalista, que antidemocracia, que “vos esto y vos aquello”.

De acá para delante

De esta manera, la toma de decisiones para el rugby de Mendoza se ha tornado compleja (siempre lo fue) y todo indica que seguirá de la misma manera o hasta pude profundizarse.
Ahí es donde entran otros actores en juego. Porque estos encontronazos repercuten en la organización de campeonatos, los seleccionados, la designación de distintos cargos. Desde la decisión más simple a la más compleja, trae encima disputas personales que entorpecen la eficiencia y el bien común.
A esto se suma que en los clubes de Mendoza, las internas también están a la orden del día. Marista, Mendoza RC, Teqüe, Peumayén y resto de las instituciones provinciales tienen que resolver sus conflictos.

Mendoza fue un protagonista importante en el plano nacional, en la previa de lo que se asoma como una nueva etapa en el rugby argentino. Habrá que ver cómo repercute lo actuado en el futuro, con la nueva dirigencia.

Cómo será la pelea por el reparto del dinero de la IRB, se concretarán los Centros de Alto Rendimiento, podrá tener Mendoza representatividad en los seleccionados nacionales, habrá un torneo local competitivo, los seleccionados provinciales podrán tener alguna vez todas las comodidades para explotar su potencial. Todas preguntas que esperan respuesta para la temporada que todavía no empieza, pero que nació en conflicto.

Pasado el episodio de la UAR, las aguas podrían calmarse. Algunos dirigentes piensan en trabajar de aquí en más. Ya estarían por llegar los 90 mil pesos para Mendoza y 90 mil para San Juan, para los traslados del próximo Regional, que tiene como proyecto una programación a cinco años con la misma estructura.

Esponzorización, coaching, desarrollo, selecciones, competencia, salud. Hay tanto por hacer en el rugby mendocino que sería bueno que las disputas personales, queden fuera de lado, en pos de un objetivo superador: el crecimiento.