El balance de un Godoy Cruz que cumplió en el Apertura
Una gran incertidumbre invadía la cabeza del hincha tombino allá por principios de agosto. La pasada incursión en Primera División de Godoy Cruz Antonio Tomba (temporada 2006/07) no fue la óptima, por lo menos en los números, y ese equipo en aquel entonces comandado por Juan Manuel Llop, volvía a jugar en la B Nacional.
Luego Godoy Cruz visitó Arsenal y fue local ante Vélez, y ambos partidos fueron derrotas. Las cosas, de a poco, se empezaban a parecer a aquella versión del Chocho.
Por la fecha cinco llegaba el turno de enfrentar al otro ascendido, San Martín de Tucumán, y hasta el momento el “cuco” del torneo, que para ese entonces ya tenía siete puntos y parecía afianzarse en la categoría prematuramente. Godoy Cruz necesitaba sumar y así lo hizo: 1 a 1. Leandro Caruso recibió en la media luna y la clavó a lado del palo de Gutiérrez para callar a las más de veinte mil almas Cirujas.
Otra vez a Mendoza y ante otro grande, aunque devaluado, como es Racing Club. El correr de los minutos consumían el partido y un tiro libre en tres cuarto de cancha impulsado por Víctor Figueroa complicó a Martínez Gullota. El Bodeguero cosechaba los tres primeros puntos en condición de local.
La visita a La Plata era importante pero no determinante, porque se jugaba un partido de los denominados de “seis puntos”. Fue derrota en la Ciudad de las Diagonales por 3 a 1 ante Gimnasia, en la peor producción del Tomba.
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En la fecha siguiente llegó la mejor actuación de Godoy Cruz en todo el campeonato. Apareció nuevamente el colombiano delantero para contribuir con la causa y aplastar al Boca de Carlos Ischia por 4 a 1 en el Malvinas Argentinas.
El triunfo le puso paños fríos a un presente que ubicaba al Tomba en zona de descenso.
Luego del resonante triunfo ante el Xeneize llegó la peor crisis futbolística del conjunto de Oldrá en todo el certamen.
La visita a Jujuy ante Gimnasia terminó en caída y luego ante Newell’s de local sólo sacó un punto. Ante Lanús en cancha Granate también fue derrota y para terminar con la seguidilla nefasta el estadio mundialista fue testigo de otra catástrofe futbolística, esta vez ante Huracán.
En ese momento el Expreso tocó fondo y el adiestrador tuvo que dar un paso al costado, algo esperable ante tantos resultados adversos. Llegó Diego Cocca y la llegada del ex técnico de la CAI le trajo aire fresco a un equipo que supo dar a tiempo un giro en la propuesta futbolística y especialmente en lo anímico.
Aquella vez, técnico que debutó no ganó. Godoy Cruz igualó 1 a 1 con Independiente en Avellaneda y comenzaba a forjar una levantada que se daría en el final del campeonato, y que finalmente lo iba a dejar fuera de la zona complicada de los descensos.
Por la fecha 14, fue empate ante Argentinos Juniors, y por la decimoquinta el Tomba volvió a perder, ante Tigre en Victoria. Los errores defensivos fueron los principales defectos del equipo en aquella tarde en cancha del Matador.
Un arduo trabajo semanal tuvo que implementar Cocca para solucionar, fundamentalmente, las falencias defensivas y la falta de contundencia de los delanteros.
El Tomba enfrentó a Colón en Santa Fe y volvió a padecer la falta de gol, aunque en esta oportunidad el cotejo finalizó con marcador en blanco y el Expreso mostró otra faceta futbolística, más parecida a la esperada por el técnico.
A partir de este momento comenzaría la gran levantada del equipo. En Liniers, y como en una remake de aquella victoria de Godoy Cruz en cancha de Vélez ante River un año y medio antes, el Tomba se volvió a imponer sobre un conjunto Millonario devastado, que finalizó en el último puesto. Auque este presente del conjunto de Núñez no empañó en nada la notable victoria mendocina.
Cuatro días más tarde enfrentó a Estudiantes en Mendoza, en un partido postergado de la 17º jornada. El conjunto mendocino volvió a dar vuelta un resultado, hecho que no se producía desde el triunfo ante Boca, y superó en el epílogo del encuentro al Pincha, con doblete de Iván Borghello.
Godoy Cruz ya había salido del descenso directo y ahora tenía que finalizar de la mejor manera ante Rosario Central, otra vez en casa. Y así fue, el Expreso fue más que el Canalla de Gustavo Alfaro en los 90 y terminó cerrando un resultado favorable que lo deja tranquilo, fuera del descenso directo y la promoción, a días del brindis final de fin de año.



