Cuenta regresiva para el clásico entre Godoy Cruz e Independiente
Nadie puede negar que por una cuestión de historia, Gimnasia y Esgrima e Independiente “fue” el encuentro más importante de nuestro fútbol. Lo concreto es que hoy por hoy, por una suma de acontecimientos a lo largo de los últimos 15 años, Godoy Cruz e Independiente han protagonizado el clásico más trascendental del fútbol mendocino. Así también lo sienten sus hinchas. Tanto en participaciones en el torneo del Interior, como en las campañas del antiguo Nacional B, hacen de este clásico el de mayor convocatoria y rivalidad.
Durante tres temporadas se reeditó este clásico que en la actualidad se lleva las miradas de todos los amantes del fútbol local. Alegrías y tristezas para los dos en este periodo.
Seguramente el hincha azul no podrá olvidar aquella corrida interminable de Lucas Valdemarín para darle la victoria a Independiente en el Malvinas Argentinas; o el empate 1 a 1 sobre el final de Carnero para que la sonrisa no quedara a manos de la Lepra. Sin dudas el gran regocijo para el hincha tombino llegó en el último enfrentamiento. Un cabezazo de Juan Alejandro Abaurre a los 43’ del primer tiempo le dio la victoria a Godoy Cruz y condenó a la Lepra a jugar, una vez más, en el torneo Argentino A. Aquello ocurría un 9 de abril de 2002. Desde ese momento, nunca más se vieron las caras, hasta dentro de unos días.
Lamentablemente las tribunas tendrán un sólo color. La popular norte estará vacía y no podrá ser un clásico completo por culpa de algunos delincuentes. Pese a esto, Mendoza espera una gran fiesta del deporte.