Patricio Rey, allá va el Indio Solari
El Indio Solari volvió a ratificar aquello anotado por Borges: "morir es una costumbre que sabe tener la gente". Un artista popular y a gusto del consumidor.
Patricio Rey y el Indio Solari, vistos por Antonio Berni, para estar a la altura del aura mágica alrededor del cantante popular.
El Indio Solari ha dejado el misterio y su maestría en décadas como vocero de la expectativa con su muerte, sembrando así una inesperada discordia entre sectas que se autoconfinan a la zona de confort y a un mar de dogmas que los alejan de la magia.
Tiendo a sentir que el Indio Solari, pese a atravesar alguna lógica etapa brumosa o de confusión en su mutación como artista, apostó por la primera opción.
Es uno de los distintos de una época del rock argentino que resultó una gran experiencia artística. Y eso es suficiente para ver las cosas desde otro rincón de la historia.
Indio Solari
Es la noche que va del viernes a este sábado. He escapado todo el día a las noticias sobre la muerte del Indio Solari. Tal vez es un intento para escribir y pensar lo más honesto sobre un artista popular que de a poco dejará de ser controversial.
Estoy en la noche. He puesto música. Busqué en Spotify "Tarde em Itapoã". Marqué mínimo 30 versiones de una de las tantas canciones muy sentidas de Vinicius de Moraes, otro artista popular en el mismo linaje. Cada cual tiene su loop en el bocho.
Desde hace muchos años las canciones que iba presentando el Indio Solari, como nuevas, a mí me parecían la misma. Y me aburrían. No estoy diciendo que eran malas, buenas.
Y si te gusta lo de siempre, siempre, es también relativo: podría tratarse de una coherencia absoluta o de un portador con espíritu conservador, no menos aburrido.
Rock argentino
No entiendo la mayoría de la poética que legó el Indio Solari. Pero eso nunca ha sido problema. Cuando me gustaban las canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota también me pasaba.
En ese contexto puede semejar osadía afirmar que el suyo es un legado poético. Pero me parece todo lo contrario.
Será el tiempo, los meses, los años, lo que irá revelando la dimensión de un registro cultural favorecido por el calor popular (y el Indio también ha tenido un costado tribunero, al que tampoco le doy relevancia), por un hermetismo que se irá abriendo como al descorchar los buenos vinos, por liderar la expectativa hasta el límite durante décadas. Y creo que caerá algunos varios escalones del podio actual al que se lo está confinando en estas horas.
Lo importante es que el Indio Solari ya es una manera de refugio. Se convirtió en cobijo de muchísima gente. Los hizo peregrinar como en la caminata de Moisés. Fueron quedando los puros, los leales, cegados e iluminados. Les cantaba en una especie de lenguaje al que todos accedemos pero algunos más. ¿Qué faltaba? Ya saben la respuesta.
Es lo que percibo de este momento. Y todo es trágico, definitivo, apasionado. Los que lo aman, los que lo odiaron, los adictos, los adeptos, los fans, los indiferentes, los que están en contra.
Lo único que oí sobre la muerte del Indio Solari, mucha suerte la mía, fue lo que dijo un Lalo Mir muy muy muy agudo. Lo recomiendo. Su voz dejó ver una muestra de respeto, cariño, inteligencia, sensibilidad y aprecio por un artista que se hizo de abajo.
Era más fácil que hablara con el Indio para que se lo pidiera a Berni, pero en Migraciones me dijeron que estaba en viaje, todavía. Que quizá el lunes había alguna novedad.
El dolor, sí, porque siempre hay posibilidades con el amor y el amor es más fuerte. Y el tiempo del duelo, en cambio, queda más a criterio del cliente.
Artistas
Patricio Rey salió del laboratorio como un personaje mitológico. El Indio Solari lo encarnó. Y lo sostuvo, lo alimentó con una dieta que es una de sus grandes hazañas: mente fría.
No cualquiera es capaz de inventar un mito como maquinaria. A la que le pone narrativa. Luego sangre. Y de inmediato el "monstruo" se impulsa si conecta, si llega, si se hace sentir.
La operación Patricio Rey, vista ahora, parece un ardid hecho recurso entre "eso" que sucede entre los artistas y su público.
Muerto el Indio, viva el Indio.