Muy rico y muy sabroso, disfruta de una cena en pocos pasos
Si buscas un platillo que solucione tus comidas, las albóndigas son la preparación más conveniente. Fáciles de hacer y de conservar, puedes congelarlas y mantenerlas en tu heladera por mucho tiempo. Se combinan perfectamente con arroces, ensaladas o pastas. Hoy aprenderás cómo prepararlas junto a una deliciosa salsa de tomate.
Te puede interesar
Este domingo de Pascuas lucite con esta receta de buñuelos de banana
Para preparar esta receta es necesario que tengas a mano todos los ingredientes enlistados. Puedes elegir cocinar las albóndigas directamente en la salsa, lo cual hará que tengan una consistencia de cocinadas al vapor, o puedes cocinarlas fritas o al horno y luego mezclarlas. Recuerda condimentar bien tu salsa para un resultado final mucho más delicioso.
Ph: Shutterstock
Ingredientes:
-
Te puede interesar
No es un croissant común... es un croissant cube: receta paso a paso
- 1 kg de carne picada de ternera
- 2 huevos
- 2 dientes de ajo picados
- Harina para rebozar
- Pan rallado
- 1 cebolla picada
- 1 bote de 800 gramos de tomate triturado
- Aceite de oliva y aceite de girasol para freír
- Sal, pimienta y pimentón
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
Ph: Shuterstock
Procedimiento:
Primero, hacemos las albóndigas de ternera: en un cuenco grande ponemos la carne, la sal, pimienta, los huevos batidos y el pan rallado. Se mezcla todo de manera uniforme y se deja reposar
Mientras tanto, preparamos la salsa de tomate casera. Así, cortamos el ajo, la cebolla, los pimientos y los ponemos a rehogar con el aceite de oliva. Añadimos el bote de tomate triturado y salpimentamos, damos unas vueltas y agregamos el pimentón y un poco de azúcar para quitar la acidez al tomate. Dejamos cocer unos 15 minutos a fuego suave, sin dejar de remover.
En una sartén ponemos el aceite de girasol para poder freír las albóndigas de ternera. Cogemos la carne y vamos haciendo unas bolitas, las pasamos por harina y las empezamos a freír en la sartén en la cual tenemos el aceite de girasol. Se van friendo, se sacan y se escurren en papel absorbente.
A continuación, las ponemos dentro de la cazuela donde hemos preparado el tomate y las dejamos cociendo otros 15 minutos, con cuidado de que no se quemen. Se puede echar un poco de agua o caldo. Rectificamos de sal y pimienta al gusto.

