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Verano keto: esta provoleta fría con hierbas y tomates se ganará tu corazón

Una receta keto pensada para el verano: provoleta fría, fresca, sin harinas y llena de sabor argentino. ¡Preparala y ganate el corazón de todos!

Esta receta es un must para el verano, provoleta fría
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Cuando el calor aprieta, una receta simple y sabrosa puede salvar cualquier comida. Esta provoleta fría es ideal para el verano, combina queso, frescura y es sin harinas, apta keto. Se prepara con anticipación, se sirve bien fría y funciona tanto como entrada, plato liviano o para compartir sin culpa. ¡Manos a la obra!

Provoleta fría una receta fácil y fresca para el verano
Provoleta fría una receta fácil y fresca para el verano

Provoleta fría una receta fácil y fresca para el verano

Ingredientes (rinde 4 porciones)

  • Queso provolone: 400 gramos

  • Tomates cherry: 200 gramos

  • Aceite de oliva: 4 cucharadas

  • Ajo: 1 diente

  • Orégano seco: 1 cucharadita

  • Ají molido: a gusto

  • Sal: a gusto

  • Pimienta: a gusto

  • Hojas de albahaca fresca: a gusto

Paso a paso para crear una provoleta fría keto deliciosa

1- Dorás el queso provolone a la plancha o parrilla hasta que esté bien fundido. Esta receta arranca potente y es ideal para el verano si la dejás enfriar bien.

2- Retirás el queso provolone, lo colocás en una fuente y lo dejás enfriar a temperatura ambiente antes de llevarlo a la heladera.

3- Cortás los tomates cherry, picás el ajo y los mezclás con aceite de oliva, orégano, ají molido, sal y pimienta.

4- Cubrís la provoleta fría con los tomates cherry condimentados y sumás albahaca fresca. Dejá reposar en heladera mínimo una hora para que esta receta esté perfecta para consumir en verano.

Sin horno y sin harinas receta de provoleta fría para el verano
Sin horno y sin harinas receta de provoleta fría para el verano

Sin horno y sin harinas receta de provoleta fría para el verano

De la cocina a la mesa

Esta receta keto demuestra que en verano se puede comer rico, simple y sin harinas. La provoleta fría es práctica, rendidora y adaptable: podés sumarle aceitunas, rúcula o cambiar hierbas según lo que tengas. Ideal para mesas informales, almuerzos livianos o cenas sin prender el horno. Servila bien fría, acompañada de una ensalada verde o sola, y disfrutá de una receta bien argentina, actual y pensada para el verano, donde menos es más y el sabor manda. ¡A disfrutar!