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Tres flores que llenan el jardín de perfume desde septiembre

Estas flores son resistentes, aromáticas y perfectas para transformar el jardín, balcón y canteros en espacios llenos de vida.


Comenzó septiembre y con este mes, el tiempo perfecto para sembrar las plantas que decorarán el jardín todo el año. Es el momento ideal para volcarse al cuidado del patio y comenzar a cultivar esas flores que siempre deseamos: resistentes, perfumadas y fáciles de mantener.

Lavanda dentata: aroma intenso y floración prolongada

Este tipo de lavanda es ideal para climas templados y para tenerla en el exterior. Si querés mantener el jardín siempre con un gran aroma, esta es la variedad que necesitás. A diferencia de la clásica, tiene hojas más anchas y un perfume más fuerte. Se adapta bien al sol directo, tolera la sequía y florece desde primavera hasta el final del verano. Además, repele insectos y atrae mariposas.

Así puedes cuidar la planta de lavanda Foto: SHUTTERSTOCK

La lavanda dentata es ideal para exteriores: resiste el calor, repele insectos y llena el aire de perfume intenso.Foto: SHUTTERSTOCK

Caléndula officinalis: color vibrante y perfume herbal en el jardín

Conocida por sus pétalos naranjas y amarillos, la caléndula no solo embellece el jardín: su aroma herbal es suave y fresco, ideal para bordes y macetas. Se siembra en septiembre y florece rápido. También tiene propiedades medicinales y es comestible.

Un punto positivo de esta planta es que se puede cultivar en lugares soleados y suele adaptarse a la mayoría de los suelos. Sin embargo, es difícil de mantener durante el invierno, por lo que se recomienda resembrarla cada temporada.

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La caléndula florece rápido, aporta color vibrante y perfuma el jardín con un aroma herbal suave.

Alhelí (Matthiola incana): perfume nocturno y floración vertical

Esta flor clásica vuelve con fuerza por su perfume dulce que se intensifica al atardecer. Se siembra en septiembre para que florezca en primavera. Sus tallos altos y colores pastel la hacen ideal para canteros y ramos. Prefiere sol pleno y riego moderado, y se adapta bien a climas frescos.