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Test del papel: cómo recuperar los burletes de la heladera y evitar que pierda frío

Un simple test con papel permite determinar si los burletes de tu heladera están perdiendo elasticidad y cómo solucionarlo con productos caseros.

El test del papel no falla. Fuente: Shutterstock.

El test del papel no falla. Fuente: Shutterstock.

Mantener la heladera en óptimas condiciones va mucho más allá del orden interno. La limpieza del motor, la desinfección de los estantes y, fundamentalmente, el mantenimiento de las gomas de la puerta son factores determinantes para garantizar la conservación de los alimentos.

Heladera en condiciones

El burlete de la heladera cumple la función esencial de sellar el electrodoméstico de manera hermética. Cuando esta pieza pierde elasticidad, se deforma o se seca, el frío se escapa, lo que obliga al motor a trabajar de más y favorece la formación constante de hielo en el congelador.

Es importante que cierre bien el burlete de la heladera.

Es importante que cierre bien el burlete de la heladera.

Existe un método sencillo para verificar si la puerta se cierra en forma hermética. Se trata de insertar una hoja de papel entre el marco y la puerta y luego hay que cerrarla. Luego, intentar tirar del papel. Si se desliza o sale sin ofrecer resistencia, el burlete perdió su capacidad de adherencia y requiere atención.

Si la goma aún conserva su vida útil pero perdió flexibilidad, es posible reacondicionarla en casa.

Para eso se desenchufa el equipo para resguardar luego los alimentos en una conservadora y limpiar toda la goma con un trapo húmedo y detergente neutro.

Aplicar vaselina líquida o pura mediante un algodón a lo largo de toda la superficie del burlete. Este producto penetra en el material y le devuelve su elasticidad original.

Si presenta pliegues o deformaciones, aplicar aire a temperatura media con un secador de pelo para devolverle su textura moldeable.

En tanto, para eliminar el moho sin dañar el material, basta con frotar la zona utilizando un paño de microfibra embebido en una mezcla de vinagre blanco y agua tibia. Es fundamental secar bien la superficie al finalizar el procedimiento para no dejar humedad residual.