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Reino Unido tiene su propia "Torre de Pisa", pero no les gusta nada

En una zona rural de Reino Unido, una iglesia medieval encendió las alarmas por la inclinación de su torre.

En Reino Unido, la torre de esta iglesia medieval se convirtió en motivo de alarma por una inclinación que ya supera a la de Pisa.

En Reino Unido, la torre de esta iglesia medieval se convirtió en motivo de alarma por una inclinación que ya supera a la de Pisa.

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En Reino Unido, una pequeña iglesia rural del centro de Inglaterra quedó en el centro de la atención por un problema estructural que no pasa inadvertido. La torre de Saint James, ubicada en la localidad de Dry Doddington, presenta una inclinación de 5,1 grados y supera así a la famosa Torre de Pisa, cuyo desnivel es de 3,97 grados.

El caso genera preocupación entre los vecinos y la comunidad religiosa, no solo por la rareza de la comparación, sino porque el edificio forma parte del patrimonio histórico de la zona. La iglesia fue levantada en el siglo XII, mientras que la torre se incorporó unos doscientos años después. Todo el conjunto cuenta con una protección especial por su valor arquitectónico e histórico.

El origen del problema se remonta al siglo XIX. Según se explicó, la pérdida de verticalidad comenzó por los cimientos de madera, que con el paso del tiempo provocaron una base inestable. En el pueblo incluso hablan de un “suelo torcido” para describir la situación que afecta a la estructura.

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La iglesia de Saint James, en Reino Unido, necesita una obra urgente para frenar el deterioro de una torre histórica.

La iglesia de Saint James, en Reino Unido, necesita una obra urgente para frenar el deterioro de una torre histórica.

Con los años, la inclinación se fue agravando. En 2015 ya fue necesaria una primera intervención para reforzar la parte superior de la torre, luego de que algunas piedras comenzaran a desprenderse y caer al suelo. Ese antecedente mostró que el deterioro no era solo una curiosidad visual, sino también un riesgo concreto para la conservación del edificio.

Ahora, en Reino Unido, los habitantes de Dry Doddington impulsan una campaña de recaudación para reunir unas 100.000 libras, una cifra clave para encarar las obras que permitan reemplazar la base inestable por cimientos más firmes. La iniciativa es encabezada por Richard Loynes, uno de los responsables de custodiar la iglesia.

El objetivo es claro: frenar el deterioro y tratar de devolverle estabilidad a una torre que, por su inclinación, ya despierta comparaciones inevitables con uno de los monumentos más conocidos de Europa. En Reino Unido, esta iglesia medieval no solo enfrenta un desafío estructural, sino también una carrera contra el tiempo para preservar parte de su historia.