Presenta:

Receta de gelatina con frutas ideal para el verano ¡perfecta como snack o postre saludable!

Fresca y colorida, esta receta de gelatina con frutas es un clásico del verano: liviana, rendidora y perfecta para servir bien fría.

Ideal para el verano, esta gelatina con frutas será tu aliada
Lecturas

Fresca, colorida y rendidora, esta receta de gelatina con frutas es un clásico del verano argentino. Ideal para grandes y chicos, se prepara en pocos pasos y se disfruta bien fría, perfecta para combatir el calor con algo dulce y liviano. ¡Manos a la obra!

Esta receta es ideal en verano porque se puede preparar con anticipación.
Esta receta es ideal en verano porque se puede preparar con anticipación.

Esta receta es ideal en verano porque se puede preparar con anticipación.

Ingredientes (rinde 6 porciones)

  • Gelatina sin sabor, 2 sobres (14 gramos)

  • Agua caliente, 500 ml

  • Agua fría, 500 ml

  • Frutillas, 200 gramos

  • Durazno, 1 unidad

  • Kiwi, 1 unidad

  • Azúcar, 2 cucharadas (opcional)

Paso a paso para crear una gelatina con frutas deliciosa

1- Para esta receta de verano, disolver la gelatina sin sabor en el agua caliente, mezclando bien.

2- Agregar el agua fría y, si se desea, el azúcar, integrando sin batir.

3- Lavar y cortar las frutillas, el durazno y el kiwi en cubos pequeños.

4- Colocar las frutas en un molde o copas individuales.

5- Verter la gelatina líquida sobre las frutas.

6- Llevar a la heladera hasta que solidifique por completo y disfrutar esta receta bien fría en verano.

En verano, la gelatina se elige por ser refrescante y fácil de digerir.
En verano, la gelatina se elige por ser refrescante y fácil de digerir.

En verano, la gelatina se elige por ser refrescante y fácil de digerir.

De la cocina a la mesa

Esta receta de gelatina con frutas es una aliada ideal del verano: liviana, fresca y fácil de adaptar. Servida bien fría, combina gelatina, frutillas, durazno y kiwi en un postre colorido y suave. Es perfecta para preparar con anticipación, resolver un antojo dulce o cerrar una comida liviana. Además, permite variar las frutas según estación y gusto. En la mesa, aporta frescura, textura y un toque divertido que nunca falla. Una receta simple, económica y bien veraniega.