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Receta clásica de verano: mousse de limón rápida y sin complicaciones

Fresca y fácil, esta receta de mousse de limón es un clásico del verano: liviana, sin horno y con el equilibrio justo entre acidez y cremosidad.

Esta receta de mousse de limón es un clásico infalible del verano argentino: fresca, liviana y bien rendidora. Ideal para cerrar una comida sin quedar pesado, se prepara en pocos pasos y con ingredientes simples que seguro ya tenés en casa. Prepararla es super sencillo y verás que se convertirá en tu favorita. ¡A cocinar!

Esta receta de mousse de limón se populariza en verano por no llevar horno.
Esta receta de mousse de limón se populariza en verano por no llevar horno.

Esta receta de mousse de limón se populariza en verano por no llevar horno.

Ingredientes (rinde 6 porciones)

  • Crema de leche, 300 ml

  • Leche condensada, 1 lata (395 gramos)

  • Jugo de limón recién exprimido, 120 ml

  • Ralladura de limón, 1 cucharada

  • Gelatina sin sabor, 7 gramos

  • Agua fría, 50 ml

Paso a paso para lograr una mousse de limón deliciosa

  • Hidratar la gelatina sin sabor en el agua fría y dejar reposar 5 minutos.

  • Llevar la gelatina sin sabor hidratada a fuego bajo o microondas hasta que se disuelva, sin hervir.

  • Batir la crema de leche a medio punto, sin que quede demasiado firme.

  • En un bowl, mezclar la leche condensada con el jugo de limón y la ralladura de limón.

  • Incorporar la gelatina sin sabor disuelta en hilo, mezclando bien.

  • Sumar la crema de leche batida con movimientos envolventes.

  • Distribuir la preparación en copas o un recipiente grande.

  • Llevar a la heladera mínimo 3 horas antes de servir.

El limón ayuda a que la mousse tome cuerpo sin necesidad de cocción
El limón ayuda a que la mousse tome cuerpo sin necesidad de cocción

El limón ayuda a que la mousse tome cuerpo sin necesidad de cocción

De la cocina a la mesa

Esta mousse de limón es de esas preparaciones que siempre quedan bien y levantan cualquier comida, sobre todo en días de calor intenso. Su textura suave y aireada, combinada con el toque ácido del limón, la hace súper refrescante y nada empalagosa. Podés servirla sola, con un poco más de ralladura por arriba o acompañarla con frutas frescas. Además, es una receta práctica para anticipar, ideal para reuniones, almuerzos familiares o simplemente para tener algo rico en la heladera. Simple, rendidora y bien veraniega, como nos gusta. ¡A disfrutar!