Qué no debes poner jamás en el lavarropas, según los fabricantes
Incorporar en el lavarropas materiales inflamables, objetos metálicos o excesiva cantidad de jabón, puede generar graves daños en el electrodoméstico.
El consejo de los que saben. Fuente. Shutterstock.
Un simple descuido al cargar el lavarropas puede terminar en una costosa visita del servicio técnico o incluso en un accidente doméstico. Marcas líderes como LG, Samsung y Whirlpool advierten con insistencia en sus manuales que ciertos materiales y objetos nunca deben ingresar a la lavadora debido al riesgo de incendios, fugas de agua o averías mecánicas.
Los 5 errores más comunes al cargar el lavarropas
Las prendas impregnadas con nafta, kerosene, solventes o pintura concentran vapores inflamables. La fricción y el calor generados en el tambor pueden desencadenar situaciones de peligro extremo. Tampoco se deben introducir trapos saturados de aceite de cocina sin un lavado previo a mano.
En tanto, llaves, monedas, tornillos o clips dejados en los bolsillos actúan como proyectiles durante el centrifugado. Pueden rayar el tambor, fisurar el cristal o filtrarse hacia la bomba de desagüe, bloqueando el sistema.
Por otro lado, las varillas metálicas de la ropa interior suelen soltarse por el movimiento y trabarse en los orificios de la cúpula, pudiendo dañar severamente el mecanismo interno. Se recomienda lavarlas a mano o dentro de bolsas protectoras de malla.
Además, materiales que no absorben ni filtran bien el agua (como pilotos, cortinas de baño o almohadas de espuma) retienen un peso excesivo de forma desigual. Al centrifugarse, este desbalance produce vibraciones extremas que descalibran y golpean el tambor.
Usar detergente en exceso no garantiza ropa más limpia; al contrario, genera una abundancia de espuma que satura los conductos de drenaje, pudiendo causar desbordes o fallas en las placas electrónicas.
¿Cómo evitar fallas y alargar la vida del equipo?
Para mantener el lavarropas en óptimas condiciones, hay que vaciar por completo todos los bolsillos antes de cada ciclo, utilizar siempre la dosificación de jabón recomendada por el fabricante y recurrir al lavado manual o a bolsas de protección cuando se trate de ropa interior o prendas con apliques duros.