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Por qué no florecen los gladiolos: causas y soluciones

Los gladiolos son flores bellísimas y mundialmente reconocidas por su elegancia. Cultivarlas en el jardín implica tener algunas precauciones.

Los gladiolos son plantas perennes y bulbosas mundialmente reconocidas y apreciadas por su alto poder ornamental y su preponderancia en la industria de la floricultura. Son básicamente flores de corte que se comercializan. Sin embargo, pueden cultivarse en jardines sin grandes inconvenientes.

Si eres un amante de los gladiolos puede que, en alguna ocasión te hayas sentido frustrado al notar que alguna de las plantas no floreció. Este es uno de los problemas más frecuentes que se pueden presentar en su cultivo. Pero no debes preocuparte, en esta nota explicaremos las razones y las formas de solucionarlo.

Foto: visitacasas

Cuidados básicos de los gladiolos

Esta planta disfruta –y necesita- de mucha luminosidad, incluso, su floración se da cuando los días comienzan a tener al menos 12 horas de sol. Ubicarlos en espacios donde pueda obtener toda esta luz es fundamental para el desarrollo de sus flores.

La temperatura es otro factor clave, lo ideal es que esta no supere los 30° ya que el calor puede influir en la formación de flores, sin embargo, las plantas más antiguas pueden adaptarse a condiciones menos beneficiosas.

Los suelos deben contar con un buen drenaje, esto protegerá a la planta y también al bulbo de sufrir pudrición y hongos.

Por qué no florecen los gladiolos

Las causas pueden ser varias y cada una de ellas implica un cuidado diferente:

Condiciones ambientales: si los bulbos no son retirados en otoño, es probable que sufran las consecuencias del frío o la humedad.

Foto: Pinterest

Invasión de otras plantas: árboles que compitan por la luz y sombreen el lugar de cultivo, pasto muy alto, plantas que compitan por nutrientes o suelos compactos son todo un problema.

Edad de la planta: los bulbos tienen un tiempo de vida y luego terminan agotándose. Mientras esto ocurre, es probable que se hayan reproducido. Por eso es importante la tarea de quitarlos durante el otoño y replantarlos en primavera ya que esto nos permite tener un mejor conocimiento sobre su desarrollo.