Por qué los gatos maullan aún cuando tienen comida, según expertos
El maullido de un gato frente a un plato de comida lleno puede tener varias explicaciones que van más allá del hambre.
Qué significan los maullidos del gato y cuándo preocuparse. Foto: Archivo
Aunque cada gato es único y pueden tener personalidades muy diferentes, hay comportamientos que comparten todos. Uno de ellos y probablemente, el más desconcertante es cuando la mascota comienza a maullar insistentemente frente al plato lleno. Los especialistas en comportamiento felino señalan varias razones concretas detrás de este hábito.
El efecto "whisker fatigue"
Tu gato puede maullar por que sufre "fatiga del bigote". Según expertos, debido a que los bigotes de los felinos son muy sensibles puede sufrir una sobrecarga de información. Esto puede suceder cuando el plato de comida es estrecho o profundo, los bordes les molestan, haciendo que eviten comer del fondo aunque haya comida.
No es la cantidad de comida sino la frescura
Por otro lado, estas mascotas tiene un olfato muy desarrollado y siempre prefieren la frescura en su comida. Es decir, si el plato lleva más de una hora hora a temperatura ambiente puede ser percibido como el gato como no apto para comer, aunque a simple vista parezca en perfecto estado. En ese caso el maullido no es capricho sino una señal de que el alimento ya no le resulta apetecible.
Maullido por atención y rutina
Los gatos son animales de rutina y muchos asocian el maullido a la hora de comer no con el hambre en sí sino con la interacción con su dueño. Si el gato aprendió que maullar genera atención, contacto o que su dueño se acerque a mirar el plato, va a repetir ese comportamiento independientemente de si tiene comida o no. Es un hábito aprendido que los especialistas llaman maullido operante.
Si el maullido frente al plato es un comportamiento nuevo y persistente en un gato que antes comía sin problemas, puede ser una señal de alerta médica. Problemas dentales, náuseas, dolor abdominal o enfermedades pueden hacer que el gato sienta hambre pero no pueda o no quiera comer con normalidad. En esos casos la consulta veterinaria es indispensable.