Por qué el eclipse del 17 de febrero marca un antes y un después
El eclipse del 17 de febrero que empuja cambios sin retorno. Qué mueve el eclipse solar, qué no debes hacer.
Qué no hacer durante el eclipse solar Foto: Unsplash
El martes 17 de febrero ocurre un eclipse solar en Acuario y la astrología lo lee como un corte abrupto con lo conocido. Este tipo de evento no acompaña procesos lentos. Interrumpe, acelera y expone. El foco está en la libertad personal, aun cuando implique atravesar dudas, silencios y certezas poco claras durante algunos días.
Qué no debes hacer en este eclipse solar
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Este eclipse se alinea con la conjunción Saturno-Neptuno, una combinación poco frecuente. Saturno representa estructura y límite. Neptuno disuelve y borra fronteras. Juntos señalan el fin de viejos marcos mentales. La sensación dominante es ver la realidad sin disfraces, incluso cuando eso incomoda o genera pérdida de control.
Por este motivo, el 17 de febrero no resulta adecuado para firmar contratos ni cerrar acuerdos relevantes. Tampoco favorece decisiones tomadas desde la ansiedad. La consigna es observar. Ver qué puertas se cierran sin empujar. Lo que se va en este tránsito ya estaba vencido.
La energía se intensifica porque el eclipse coincide con el inicio del ciclo lunar del Caballo de Fuego. Este símbolo habla de avance rápido, impulso y deseo de movimiento. La mezcla con un eclipse solar eleva la tensión entre ir hacia adelante y no forzar los tiempos. Ese equilibrio define el aprendizaje central.
El Caballo de Fuego no tolera la espera, pero este cielo pide pausa activa. Avanzar sin dominar cada paso. Dejar que el cambio encuentre su forma. Quien logre transitar este cruce sin rigidez llega a marzo con una fuerza renovada y una visión más honesta de su propio rumbo.



