ver más

Por qué deberías dejar de hacer la plancha si tenés más de 60 años y cuál es el ejercicio que la reemplaza

Dejar de hacer la plancha después de los 60 años es crucial para evitar riesgos cardiovasculares. Conoce dos ejercicios que tonifican el abdomen de forma segura.


La plancha es uno de los ejercicios más populares para fortalecer la zona media, pero no es la opción más recomendable para todas las edades o estados de salud. Al alcanzar los 60 años, resulta fundamental adaptar la rutina de entrenamiento, y aquí te contamos cuáles son los dos ejercicios seguros e indispensables para reemplazarla.

La plancha exige un esfuerzo isométrico sostenido que puede restringir de forma temporal el flujo sanguíneo e incrementar la presión arterial bruscamente, lo que representa un riesgo para personas con hipertensión o diabetes. Por eso, antes de realizarla conviene revisar el historial médico y consultar con un profesional de la salud.

La rutina que ayuda a tonificar el abdomen

Un error recurrente es asumir que para tonificar la panza hay que aislar la zona media con cientos de repeticiones. Sin embargo, los entrenadores afirman que los movimientos integrales ofrecen resultados mucho más seguros y efectivos:

La sentadilla es el ejercicio estrella para fortalecer el tren inferior y la postura. Al descender y subir con la espalda recta, el abdomen se contrae de forma activa para dar estabilidad, proteger la columna y mantener el equilibrio. La zona media actúa como un escudo que evita que el tronco se venza hacia adelante, exigiendo una tensión profunda. Además, al movilizar grandes grupos musculares, acelera el metabolismo y favorece la pérdida de grasa general.

Durante la sentadilla se utiliza el abdomen para mantener la postura.

Instrucciones clave para ejecutarla bien:

  • Tomá aire profundo antes de bajar y tensioná el abdomen como si fueras a recibir un impacto.
  • Evitá arquear la zona lumbar al descender; mantené el pecho abierto.

  • Soltá el aire de manera controlada a medida que regresás a la posición vertical.

El segundo ejercicio es el bird-dog que se realiza en cuadrupedia (manos y rodillas apoyadas en el suelo) y consiste en extender simultáneamente un brazo hacia adelante y la pierna opuesta hacia atrás. Este movimiento activa la faja abdominal y los lumbares sin someter al cuerpo a tensiones de presión arterial peligrosas, mejorando la coordinación y el equilibrio.