Pierde peso y desinflama tu cuerpo con este simple truco
Escuchar al cuerpo es necesario. Y más cuando se busca reducir la inflamación y perder peso. Identificar qué alimentos causan molestias en la cena es un primer paso, pero también es útil contar con la orientación de especialistas en nutrición. Marta Martín, experta en salud hormonal femenina, comparte recomendaciones que permiten mejorar la digestión.
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Uno de los mayores errores al cenar es consumir carbohidratos de absorción rápida. Estos incluyen azúcar refinada, refrescos y harinas procesadas, como pan o pasta blanca. Estos alimentos generan picos de glucosa que dificultan la digestión y alteran el sueño.
Para lograr una cena ligera y reducir la inflamación, es recomendable priorizar el consumo de proteínas y vegetales. El huevo es una opción, ya que es una proteína fácil de digerir. Los vegetales frescos aportan fibra, vitaminas y minerales que favorecen el tránsito intestinal y reducen la retención de líquidos.
Es conveniente cenar entre dos y tres horas antes de dormir, pues permite que el cuerpo realice la digestión sin interferencias. Esto ayuda a evitar la sensación de pesadez y mejora la calidad del sueño, dos factores clave en la regulación del metabolismo.
Además de los alimentos adecuados, beber suficiente agua durante el día favorece la eliminación de toxinas y evita la retención de líquidos. Infusiones como el té de jengibre o el té verde pueden ser aliadas en este proceso, ya que ayudan a la digestión y poseen propiedades antioxidantes.
Un truco simple es sustituir los carbohidratos refinados por tubérculos. La batata o el boniato son alternativas nutritivas. También se pueden incluir cereales integrales como la quinoa o el arroz integral, que proporcionan fibra y favorecen una digestión más equilibrada.

