Oro natural para el jardín: un ingrediente de la cocina hace crecer plantas en tiempo récord
Hay numerosos ingredientes de casa que podemos usar para abonar nuestras plantas de manera natural, sin gastar dinero en productos químicos. Muchos de los elementos que desechamos en la cocina son verdaderos "tesoros" para el jardín y, a veces, por no saber utilizarlos, no aprovechamos todos sus nutrientes.
Por ejemplo, la cáscara de cebolla es uno de los abonos naturales más ricos que podemos encontrar gracias a sus minerales y nutrientes, como potasio, calcio, magnesio y azufre. Sin embargo, no son los únicos beneficios que le podemos agradecer a esta verdura; también ayuda a estimular el crecimiento de la planta y aleja muchas plagas.
Como vemos en el video de abajo, preparar este abono es muy fácil. Necesitamos juntar una buena cantidad de cáscaras de cebolla, por lo que cada vez que cocines, no las tires, sino que guárdalas en algún recipiente. Una vez hecho esto, muélelas en pedazos más pequeños y colócalas en un recipiente tipo botella cortada.
Allí, vas a agregar agua y taparlo para que repose durante 24 horas. En este tiempo de fermentación, la cáscara irá liberando todos los nutrientes al agua que luego usaremos para regar. Verás cómo esta, con el correr del tiempo, va adquiriendo un tono más rojizo. Pasado este tiempo, vamos a colar el líquido, separándolo de las cáscaras.
Mira cómo preparar el abono casero
Con el líquido resultante, regaremos las plantas que queremos vitalizar. Además, este abono puede conservarse hasta tres semanas, por lo que preparar una buena cantidad te ahorrará trabajo en el futuro. Se recomienda regar cada 15 o 20 días.

