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No, esta no es la verdadera forma de la Tierra: qué muestra la imagen publicada por la NASA

Mientras la Tierra es casi esférica, la popular imagen divulgada por la NASA distorsiona 10.000 veces las irregularidades del campo gravitatorio para su estudio.

La imagen de la NASA no muestra la forma real de la Tierra, sino las variaciones de su campo gravitatorio.

La imagen de la NASA no muestra la forma real de la Tierra, sino las variaciones de su campo gravitatorio.

NASA

En los últimos días comenzó a circular en las redes sociales una imagen de la Tierra muy diferente de la que todos conocemos. En ella, el planeta aparece cubierto de hundimientos, elevaciones y profundas irregularidades, lo que llevó a muchos usuarios a asegurar que la NASA había revelado su “verdadera forma”.

Sin embargo, esa interpretación es incorrecta. La imagen publicada por la NASA no muestra cómo se vería realmente la Tierra desde el espacio. Se trata de una representación del geoide, un modelo utilizado por los científicos para mostrar las diferencias existentes en el campo gravitatorio del planeta.

Qué muestra realmente la imagen de la Tierra

La gravedad no tiene exactamente la misma intensidad en todos los lugares. Esto ocurre porque la masa no está distribuida de manera uniforme dentro del planeta. Las montañas, los océanos y las distintas capas internas de la Tierra provocan pequeñas variaciones.

El geoide permite representar esas diferencias. Para explicarlo de una manera sencilla, puede imaginarse como la forma que tendría la superficie de los océanos si solo estuviera influida por la gravedad, sin olas, mareas, corrientes ni viento.

Esta video no representa la verdadera forma de la Tierra.

Las partes más elevadas de la imagen representan zonas donde esa superficie teórica estaría un poco más alta, mientras que los hundimientos señalan lugares donde estaría más baja. No son montañas ni enormes agujeros en la superficie terrestre.

Las deformaciones fueron exageradas 10.000 veces

La propia NASA aclaró un detalle fundamental: las irregularidades de la imagen fueron aumentadas 10.000 veces para que pudieran observarse con claridad. Sin esa exageración, las diferencias serían prácticamente imposibles de distinguir a simple vista.

En la realidad, las variaciones mostradas por el modelo van desde unos 85 metros por encima del nivel de referencia hasta alrededor de 106 metros por debajo. Son diferencias muy pequeñas si se las compara con el tamaño completo de la Tierra, cuyo diámetro es de casi 12.750 kilómetros.

Por lo tanto, el planeta no tiene realmente el aspecto de una papa deformada que aparece en la imagen viral. La Tierra es casi esférica, aunque está levemente achatada en los polos y es un poco más ancha en la zona del ecuador.

La explicación de Neil deGrasse Tyson

El astrofísico Neil deGrasse Tyson utilizó una comparación muy sencilla para explicar qué tan lisa es la superficie terrestre cuando se observa a escala planetaria.

Según explicó, si la Tierra pudiera reducirse hasta tener el tamaño de una bola de billar, se sentiría extremadamente lisa. Incluso las grandes montañas y las profundas fosas oceánicas serían irregularidades diminutas frente al tamaño total del planeta. Esto no significa que la Tierra no tenga montañas, valles o fondos oceánicos. Significa que esas diferencias son muy pequeñas en comparación con sus enormes dimensiones. El monte Everest, por ejemplo, parece gigantesco para una persona, pero sus casi nueve kilómetros de altura representan una mínima parte del diámetro terrestre.

La Tierra no cambió de forma

La imagen de la NASA es verdadera y tiene valor científico, pero fue creada para estudiar y visualizar el campo gravitatorio. No es una fotografía ni una representación a escala de la superficie física de la Tierra.

La confusión surgió cuando comenzó a compartirse sin explicar que las deformaciones estaban exageradas miles de veces. Por eso, afirmar que esa es la “verdadera forma de la Tierra” resulta engañoso.

La Tierra continúa siendo un planeta casi redondo. La llamativa imagen viral solo permite ver, de manera amplificada, pequeñas variaciones de la gravedad que normalmente serían invisibles.