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No compres un televisor sin leer esto: el secreto del tamaño de pantalla

Descubrí el secreto para elegir el televisor perfecto según el tamaño de tu pantalla y la resolución ideal para cada distancia.


Al momento de comprar un televisor, el conocimiento es muy importante. Mientras que el diseño, la marca o el sistema operativo son decisiones ligadas al gusto personal, el tamaño de la pantalla y su resolución responden a una ciencia exacta.

La distancia del televisor

El error más común es optar por una pantalla gigante de 65 pulgadas sin medir antes el espacio real de casa. Si la persona se sienta demasiado cerca de un televisor gigante, la experiencia visual se arruinará y si se compra uno muy chico para una sala enorme, la persona termina forzando la vista.

El secreto está en la distancia física que separa los ojos de la pantalla. Para acertar en la compra hay que tener en cuenta tres factores: los metros disponibles en la habitación, las pulgadas del equipo y su resolución (HD, Full HD o Ultra HD/4K). Una regla matemática simple dice que a mayor resolución, más cerca nos podemos sentar sin perder calidad ni nitidez en la imagen.

Televisores LG - Portada

Al comprar un televisor hay que tener en cuenta algunos factores.

En el caso de distancias muy cortas, de entre 1 y 1,5 metros, la clave está en no sobredimensionar. Si se opta por una resolución Full HD, lo ideal es mantenerse en pantallas pequeñas de entre 19 y 24 pulgadas. Sin embargo, si buscan una definición Ultra HD (4K), la densidad de píxeles permitirá subir la apuesta con comodidad hacia un panel de entre 40 y 46 pulgadas sin llegar a cansarte la vista.

En cambio, cuando la distancia se estira de 1,5 a 2 metros, el abanico de opciones se abre. En este rango, una pantalla HD estándar rinde bien en 19 pulgadas. Si se busca dar el salto a Full HD, el tamaño perfecto rondará entre las 26 y las 32 pulgadas. En tanto, para quienes buscan la máxima inmersión en 4K, este espacio es el escenario ideal para pantallas medianas de entre 46 y 55 pulgadas.

Asimismo, en ambientes medianos, donde la separación es de 2 a 3 metros, se puede pensar en formatos familiares. Para un televisor HD, la medida aconsejable se ubica entre las 24 y 32 pulgadas, mientras que en Full HD la escala ideal sube desde las 32 hasta las 46 pulgadas.

Finalmente, para salas amplias con distancias de 3 a 4 metros, el tamaño es el rey. Una opción económica en HD requerirá entre 32 y 40 pulgadas para no perderse en la pared, y una Full HD se acomodará de maravilla entre las 46 y 55 pulgadas. Para recrear un verdadero cine en casa con definición 4K, este espacio permite romper todos los límites y colocar con total seguridad pantallas que superen las 85 pulgadas.