Ni bicarbonato ni vinagre: el ingrediente de casa para eliminar la grasa de la cocina
La limpieza de la cocina es una tarea diaria que a veces puede volverse agotadora. Si dejamos pasar un solo día, es probable que comience a acumular grasa y aceite quemado, lo cual no solo afecta la estética del espacio, sino que también se convierte en un problema de higiene. Por eso, actuar rápido y con una solución fácil es lo ideal.
Para esto simplemente debemos tener a mano un ingrediente clave que funciona como un aliado de la limpieza: el limón. El ácido cítrico que contiene es un excelente desengrasante y nos ayuda a ahorrar tiempo y esfuerzo. Aplicarlo sobre las hornallas es una manera eficaz de devolverles el brillo sin usar productos químicos.
El procedimiento es sencillo: cortá un limón por la mitad y frotalo directamente sobre las estufas o las hornallas, especialmente en las zonas donde veas grasa acumulada o quemada. Dejá actuar unos 10 minutos y luego pasá una esponja o estropajo para retirar toda la suciedad.
La grasa y los aceites quemados en la superficie son comunes en todas las cocinas, sobre todo si la usamos a diario para preparar salsas u otras comidas que salpican. El calor hace que esa grasa se solidifique, formando manchas difíciles de remover. Pero con este método natural, el proceso se vuelve mucho más simple.
En cuanto a las rejillas de la cocina, también podés usar limón. Si están muy sucias, lo mejor es hervir agua con jugo de limón y dejarlas reposar allí unos 15 minutos. Luego, con guantes, retiralas y frotalas con una esponja metálica o cepillo hasta que queden como nuevas.