Mejor que la citronela: qué plantas tener en casa para alejar mosquitos
Plantas aromáticas y decorativas ayudan a mantener los mosquitos lejos del hogar, ofreciendo frescura y protección natural durante el verano.
Plantas aromáticas como albahaca y lavanda ayudan a mantener los mosquitos lejos del hogar. Foto: Shutterstock
Cuando el calor aprieta y las ventanas se abren buscando alivio, los mosquitos se convierten en visitantes indeseados. La citronela suele ser la primera opción natural que aparece en la memoria colectiva para combatirlos, pero no es la única. Hay otras plantas, igual de efectivas, que funcionan como un escudo natural contra las picaduras.
Albahaca
La albahaca no solo es la reina de la cocina mediterránea. Su perfume intenso, que realza ensaladas y salsas, resulta insoportable para los mosquitos. En macetas junto a la ventana, se convierte en guardiana discreta y eficaz.
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Lavanda
La lavanda es un clásico que nunca falla. Su fragancia calma a las personas y espanta a los insectos. En patios y terrazas, sus flores lilas pintan el verano de frescura y serenidad, mientras mantienen a raya a los intrusos alados.
Menta
La menta es pura energía. Su olor fresco y penetrante actúa como un repelente natural. Crece rápido, se expande con facilidad y en macetas se controla mejor. Además, regala hojas listas para un té helado o un mojito improvisado.
Romero
El romero es doblemente útil: condimenta carnes y guisos, y al mismo tiempo emite un aroma que los mosquitos detestan. Resistente al sol y al calor, es perfecto para balcones y jardines donde se busca sombra y protección.
Geranio limón
Menos famoso que la citronela, pero igual de potente. Sus hojas desprenden un aroma cítrico que los mosquitos no soportan. En interiores luminosos o balcones soleados, el geranio limón se convierte en aliado inesperado.
Un aliado natural contra los mosquitos
Más allá de la efectividad, estas plantas aportan vida, color y frescura. Son pequeñas defensas verdes que, ubicadas con inteligencia, transforman el hogar en un espacio más habitable. Porque el verano se disfruta mejor cuando el aire huele a lavanda, a menta o a albahaca, y los mosquitos quedan fuera de escena.


